Gamesa anunció ayer su intención de instalar su centro tecnológico de eólica marina 'offshore' (en el mar, alejado de la costa) en Glasgow (Escocia). La compañía pretende convertir al Reino Unido en su «centro mundial» 'offshore', indicó, que permitirá la creación de más de 1.800 empleos directos e indirectos.
La decisión de ubicar en Glasgow dicho centro está sujeta a un acuerdo final sobre la financiación, según precisaron fuentes de la empresa, que prevé que el proyecto representaría la creación de 130 empleos en la ciudad más grande de Escocia. Gamesa está elaborando además un acuerdo de intenciones con Scottish Enterprise, Dundee City Council and Forth Ports para avanzar en un potencial desarrollo futuro de sus actividades industriales 'offshore' (fabricación, logística y operación y mantenimiento) en Dundee y su puerto, condicionadas al desarrollo de proyectos de parques eólicos marinos en la zona y a disponer de emplazamientos para la instalación de prototipos de los aerogeneradores marinos.
De materializarse, el plan de 'offshore' de Gamesa en Escocia podría representar una inversión de 50 millones de euros y la creación de 300 empleos directos en el país.
El anuncio se produce unos meses después de que Gamesa anunciara el plan industrial de su actividad eólica marina en Reino Unido, con inversiones que ascenderán a más de 150 millones de euros hasta 2014. Junto a los dos proyectos mencionados, la estrategia de eólica marina de Gamesa en Reino Unido incluye la construcción de un centro de producción de palas, cuya ubicación continúa en análisis, y el desarrollo de operaciones logísticas portuarias 'offshore' desde diferentes puertos del Reino Unido, alrededor de los cuales situará también sus servicios de operación y mantenimiento de aerogeneradores.
Asimismo, Gamesa ubicará en Londres la sede central mundial de su negocio eólico marino, desde donde se desarrollarían las actividades de ventas, proyectos, finanzas y administración. La compañía vasca estima que la construcción y desarrollo de su actividad eólica marina en el Reino Unido permitirá la creación de más de 1.000 empleos directos y la generación de otros 800 adicionales entre sus proveedores y suministradores locales.