El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, presidió ayer la presentación de un estudio que analiza el cambio de la cultura política de Gipuzkoa, y que ha sido dirigido por B+I Strategy bajo la supervisión del profesor Göran Ros, de la Universidad de Aalto (Finlandia). Al acto, que se celebró en el salón del trono de la sede foral, acudieron, además, la profesora Regina Pacheco, experta en modernización de la Administración pública, y una veintena de agentes sociales y económicos del territorio. La iniciativa se enmarca en la apuesta realizada durante esta legislatura por el ente foral por ahondar en un nuevo sistema de gobernanza en Gipuzkoa, más cercana al ciudadano.
Olano justificó el estudio, denominado 'El cambio de la cultura política en los gobiernos regionales', en que cuando fue investido como diputado general en 2007 «faltaba una cultura determinada» en el territorio o una serie de «herramientas» que permitieran poner en marcha los objetivos de la Diputación. Explicó que por eso su gabinete apostó por «transformar la cultura de confrontación y enfrentamiento» y afrontar el «dramático distanciamiento» de la ciudadanía con respecto al ámbito político». Remarcó que el estudio supone una herramienta «de debate» que permitirá que la gestión foral se evalúe «desde fuera», para, desde la autocrítica, fijar los pasos a dar en un futuro.
El estudio combina distintas estadísticas y análisis sobre Gipuzkoa con entrevistas a representantes políticos y técnicos de la institución foral, así como a agentes del sector financiero, empresarial, universitario y mediático del territorio.
El profesor Ros adelantó que este documento deberá ahora pasar el filtro de un comité evaluador de la Universidad finlandesa de Aalto y luego de un centro calificador europeo. Posteriormente, será utilizado como objeto de estudio y debate «en todas las universidades que dan cursos en el ámbito de la Administración pública». Agregó que también podrá utilizarse como base de debate en congresos y simposios y, de manera interna, por la Diputación para la «socialización» y la creación de «un diálogo fructífero sobre la aplicación de determinadas políticas».
Retos de futuro
En este estudio se fijan algunos «retos» de futuro para Gipuzkoa, tanto a corto como a largo plazo, como superar la crisis económica, garantizar la competitividad de las empresas y crear valor en las mismas, establecer un nuevo modelo de relaciones laborales y crear redes universitarias y de investigación a nivel internacional. En el ámbito social se apunta al reforzamiento del capital social, al mantenimiento de políticas sociales «avanzadas», al desarrollo de un cambio cultural y a la definición de la «identidad» del territorio histórico. También se cita la sostenibilidad de grandes infraestructuras y el equilibrio territorial.
En el plano político, se fijan como objetivos la consecución de la paz y la normalización política, la «difusión de la nueva cultura política», ser «más activo en la resolución del conflicto político vasco» y alcanzar acuerdos «de gran cobertura» entre diferentes partidos en relación con las políticas principales de Gipuzkoa, entre otras cuestiones.
Tras la presentación del estudio se celebró un debate. Tomaron parte, entre otros, responsables de la Diputación como Arantxa Tapia, Xabier Barandarian y Edurne Egaña; Jokin Bildarraitz, alcalde de Tolosa y presidente de Eudel; Eduardo Zubiaurre y José Miguel Ayerza, presidente y secretario general de Adegi, respectivamente; Jon Azua, de E-Novating Lab; Jesús Mari Herrasti, de la Corporación Mondragón; Pedro Esnaola, presidente de la Cámara de Comercio; Xabier Iturbe, presidente de Kutxa; Cristina Uriarte, vicerrectora de la UPV; Kepa Korta, de Donostia Plan Estratejikoa, y Jonan Fernández, director de Baketik.
El hecho de si la sociedad guipuzcoana es individualista o solidaria, cómo facilitar la participación ciudadana y su acercamiento a la política, además del liderazgo y la gobernanza centraron el debate.