Urnieta dispone desde hace una semana de doce farolas muy peculiares. Las bombillas no se alimentan de energía eléctrica, sino de la luz solar captada mediante las células fotovoltaicas que recubren el poste. Es en esta segunda 'piel' de la farola donde radica la absoluta novedad de la experiencia que se está desarrollando en la localidad guipuzcoana.
En el mercado existen desde hace tiempo luminarias alimentadas por paneles fotovoltaicos colocados de forma exenta en la parte alta del poste, como un ala desplegada. En las de Urnieta, los paneles son flexibles y envuelven la columna, integrándose orgánicamente en ella y ofreciendo una superficie expuesta al sol superior a los 2,2 metros cuadrados. La localidad se ha convertido en pionera en la adopción de un sistema que, a priori, resulta más ecológico y fácil de mantener que los sistemas tradicionales. Las pruebas que se están realizando deberán confirmar que el sistema ofrece estas ventajas.
La iniciativa ha sido posible gracias al 'lobby' vascoamericano residente en Idaho, ciudadanos descendientes de los pastores que recalaron en aquellos territorios.
Una empresa americana, Inovus Solar, radicada en Boise, capital del citado Estado, estaba interesada en desarrollar un producto innovador en la iluminación de exteriores basado en la energía solar. El propósito se dio por alcanzado en Estados Unidos en 2009. Había llegado el momento de expandirlo en Europa. Dentro del grupo de fundadores de Inovus figuran algunos integrantes de la citada colonia vascoamericana. Éstos propusieron que la expansión en Europa se iniciara en Euskadi.
Inovus estableció contactos con profesionales de la Comunidad Autónoma Vasca, constituyéndose el año pasado una empresa específica para desarrollar el proyecto en España y Europa, M3K, que a su vez llegó a un acuerdo con Almacenes Eléctricos Vascongados (Aelvasa) para comercializar el producto.
«Conejillo de indias»
La prueba del nueve para convencer al nuevo mercado europeo sobre la solidez del proyecto ha arrancado en Urnieta. Hasta ahora, se ha desarrollado solo una experiencia piloto en Irun. Frente a la sede de Aelvasa, se instaló en diciembre de 2009 una farola para testar su funcionamiento. El resultado fue positivo, pero se imponía pasar a una segunda fase. Probar su viabilidad en un entorno más amplio.
Así es como la iniciativa llegó a Urnieta. Mikel Izagirre, el alcalde de la localidad, explica que cuando se estaban desarrollando los trabajos de mejora en el paseo existente entre el apeadero de Renfe y el polígono industrial Erratzu «se presentaron responsables de Aelvasa para proponerme instalar las luminarias fotovoltaicas. Yo no las tenía todas conmigo, no quería que Urnieta sirviera de conejillo de indias».
Izagirre fue invitado a desplazarse a la sede de la empresa en Irun para comprobar el funcionamiento de la farola allí instalada. «Me convencieron. Vi que era factible, así que di el visto bueno para que colocaran doce en el camino del apeadero, a las que se sumarán otras seis en el aparcamiento que se emplazará frente a Renfe».
Siete días de autonomía
Una pregunta surge de inmediato. Urnieta no es precisamente Benidorm; ni Euskadi, Alicante. ¿Cómo se cargarán las células cuando se sucedan los días nubosos? «Me han asegurado que cada farola tiene una batería que garantiza una autonomía de siete días de funcionamiento. Es decir -señala el alcalde- que si durante una semana no hay ni un rayo de sol, seguirán prestando servicio. De hecho, no es necesario que salga el sol, basta con que haya un mínimo de luminosidad para que las células se carguen».
Eizagirre señala que las doce columnas, en funcionamiento desde hace una semana, están dando un buen resultado, pese a que los días pasados el sol brilló por su ausencia. «Los técnicos han revisado la instalación y señalaron que las baterías estaban al 97%».
Miguel Martín, director de Inovus Solar España, señala que la «prueba de fuego» para verificar la validez del proyecto se está realizando en Urnieta. «Para nosotros la existencia de pocas horas de sol es una ventaja. Si funciona aquí, lo hará en cualquier sitio. Lo fácil hubiera sido instalar las farolas en Alicante, pero lo interesante es realizar las pruebas en entornos a priori difìciles».
Martín no duda del buen funcionamiento de estos equipos. «Las baterías disponen de gran autonomía y, además, cuentan con opciones de ahorro. Es decir, la potencia de luz se puede reducir en las horas donde se precise una menor luminosidad».
Izagirre, no obstante, indica que este sistema tiene sus limitaciones. «No emiten tanta luz como las farolas tradicionales de ciudad, son más tenues. Su entorno son los lugares rurales y periurbanos».
El alcalde se muestra satisfecho con la decisión adoptada. «Nuestra idea inicial no preveía la instalación de estas farolas. Nosotros queríamos aprovechar el 'plan Zapatero' para mejorar el paseo de Renfe y construir un aparcamiento frente al apeadero y favorecer la intermodalidad. Ahora bien -añade Izagirre- la instalación de luminarias más ecológicas va acorde con la potenciación de un paseo peatonal, que además es Camino de Santiago y que está junto al bidegorri Donostia-Goierri. Esta zona es recorrida por centenares de personas los fines de semana».
Además, el alcalde subraya que ahorrará dinero. «La inversión ha sido de 58.000 euros. Me dijeron que estaría amortizada en seis o siete años. Con el anuncio de la subida de la luz un 10%, la apuesta parece todavía más acertada».