A Ion Etxeberria se le presenta esta tarde (ETB1-16.45) la segunda oportunidad de ganar la txapela del Campeonato de Parejas. En su anterior intentona, en 2005, con Ezkurra, no le salieron las cosas como esperaba. Ahora, a sus 27 años con el laureado Zeberio II, espera saborear las mieles del triunfo. Para lograrlo deberán superar a Urriza y Etxeberria III, que se presentan invictos y como grandes favoritos.
- ¿Cuándo empezó a jugar a remonte?
- Era un crío, tendría unos quince años. A mí siempre me han gustado todos los deportes. He jugado a fútbol, pelota, baloncesto... Mi hermano jugaba a remonte y como mis padres son de Matxinbenta fue Matxin II quien comenzó a meterme el gusanillo en el cuerpo.
- ¿Por qué el remonte y no el fútbol por poner un ejemplo?
- Llegué a jugar dos años en las categorías inferiores del Lagun Onak. Recuerdo que en aquellos años había un entrenador que nos daba mucha caña. Se apellidaba Azkarate. Él fue quien me hizo decidirme entre el fútbol y el remonte. Y también he practicado atletismo. En casa tengo alguna que otra txapela ganada en un cross.
- ¿En qué puesto jugaba?
- De centrocampista. Como Xavi o Guardiola, pero un poco más malo.
- ¿Qué significa para usted el remonte?
- El remonte para mí lo es todo. Es una especialidad que te engancha. No sólo es el hecho de jugar a pelota, sino todo el ambiente que te rodea. Los amigos, la gente que conoces... Además de darte de comer, tiene muchas cosas positivas.
- ¿Se considera bien pagado?
- Ahora corren tiempos difíciles para todos, pero no me puedo quejar. Hombre, nuestro sueldo no se pueden comparar con el de otros deportistas.
- ¿Vive sólo del remonte o tiene otra actividad paralela?
- Hago las dos cosas. Trabajo en Sammic, una empresa de maquinaria de hostelería de Azpeitia. Me dan todas las facilidades del mundo para que pueda compaginar el currelo con el remonte. Les estoy muy agradecido.
- ¿Qué estudios tiene?
- Soy diplomado en Empresariales. Estudié en Mondragon Unibersitatea. Era un poco vago, pero logré sacar el título.
- ¿Está fijo en plantilla?
- Sí, de momento. Trabajo en el departamento de exportación y ventas. Soy un comercial.
- Además de euskera y castellano, ¿sabe otros idiomas?
- Como tenemos clientes en todo el mundo chapurreo un poco de inglés y francés. Lo justo.
- Cambiemos de tercio, ¿pensaba algún día que llegaría a convertirse en remontista profesional?
- Era una meta que no me obsesionaba. Me gustaba ir al frontón a entrenar y estaba a gusto con los compañeros. No pensaba en ello.
- ¿En qué pensó cuando llegó el ansiado día del debut?
- Que había llegado el día, nada más. Debutamos a la vez cuatro chavales que andábamos juntos en Azpeitia. Todos éramos amigos de la infancia. Agirrezabala, Matxin IV, Odriozola y yo. Fue en carnavales, en el Izarraitz.
- ¿Ese ha sido el día más feliz en su carrera deportiva?
- Me hizo mucha ilusión, pero para mí el hecho de jugar un jueves en Galarreta me llena mucho más. Estar ahí, en la cancha, delante de tanta gente que quiere al remonte no se paga con nada. Es algo que no se puede explicar con palabras.
- ¿Galarreta impone?
- Mucho, mucho. Hay pocos frontones como Galarreta. Tiene algo especial...
- ¿El mejor compañero?
- Cuando empecé, solía jugar bastante a menudo con Matxin IV. Habíamos coincidido también en aficionados. Ahora, con quien más a gusto me encuentro en la cancha es Patxi Zeberio.
- ¿El peor rival?
- Iñaki Lizaso. Nos maneja como quiere a todos los chavales sin apenas hacer ruido. Nos vuelve locos.
- ¿Quién ha sido el espejo en el que se ha fijado para mejorar?
- Jon Eizagirre, pura clase.
- ¿Una virtud?
- Aguanto bien los partidos.
- ¿Un defecto?
- Me pongo muy nervioso.
- ¿Qué le ha pedido al Olentzero?
- Ver en casa la txapela y el trofeo del Parejas. Tengo la copa de subcampeón de 2005, pero no es lo mismo.
- Si gana, ¿cómo va a celebrarlo?
- He invitado a la cuadrilla y a la familia a cenar a un txoko en Matxinbenta. Todos no van a poder entrar. Sólo hay sitio para cincuenta.
- Le va a salir un poco caro...
- Si gano me dolerá menos.