La escultura del artista vasco Eduardo Chillida titulada 'Topos IV', asegurada en 800.000 euros, está considerada la obra de arte más importante de las robadas de un camión el pasado fin de semana en un polígono de Getafe (Madrid). El camión transportaba 28 obras de arte de Picasso, Chillida, Saura, Tapies, Botero y Julio González, entre otros artistas, valoradas en 2,7 millones de euros, según informó la Jefatura Superior de Policía de Madrid. David Fernández Braso, dueño de la galería Juan Gris, una de las que iban a recibir dos de las piezas de Chillida, señaló que «también había varias obras más no aseguradas».
El robo fue perpetrado el sábado en la empresa Crisóstomo Transportes del polígono Los Olivos de Getafe, en el que varias personas sustrajeron el camión con las obras de arte, que acababan de ser expuestas en Alemania y pertenecen a seis galerías de Madrid, Barcelona y de la ciudad alemana de Colonia.
Un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid indicó que la investigación sigue abierta pero está bastante avanzada después de que el martes se localizase el camión, vacío, y fuese analizado, aunque hasta ayer no se había practicado ninguna detención.
El camión fue sustraído por tres personas encapuchadas -aparecen en la grabación de una cámara de seguridad-, que forzaron la puerta de la nave pero se encontraron las llaves del vehículo puestas. Este hecho, y la suposición de que los ladrones sabían que acababa de regresar de Colonia con las obras de arte, hace presumir a la Policía que se trata de un robo por encargo preparado con ayuda de algún cómplice dentro de alguna de las empresas implicadas en el traslado.
El sábado, tras descubrir los agentes policiales la cerradura de la nave forzada, se informó del hecho a los responsables de Crisóstomo Transportes, cuyo dueño aseguró que ignoraba el contenido del camión, y posteriormente a las galerías propietarias de las obras, a las que inicialmente se pidió que no hicieran pública la desaparición de las piezas ya que era posible que los ladrones desconocieran el contenido.
«Cuando al cabo de las pocas horas apareció el camión vacío y abandonado perdimos esa esperanza ya que eso significaba que se trataba de un robo organizado», comentó Edurne Fernández, hija de la galerista Nieves Fernández, quien había prestado para su exhibición en la Galería Arnés & Ropkë, de Colonia (Alemania), la obra de Eduardo Chillida 'Topos IV'. Esta escultura de acero, que pertenece desde hace muchos años a la colección privada de la galerista y no estaba a la venta, tiene unos 89 centímetros de largo y pesa cerca de una tonelada, «por lo que para moverla es necesaria una grúa o un carro». La obra estaba asegurada en 800.000 euros «aunque su valor en el mercado se encuentra en torno al millón y medio de euros. Es la pieza más importante del lote», en opinión de Edurne Fernández. Con motivo de la exposición celebrada en Colonia sobre el artista, pidieron a la galería la obra «ya que era muy determinante».
David Fernández-Braso señaló que en el camión iban otras dos obras de Chillida, «absolutamente insustituibles». Añadió que «son muy especiales. La escultura es un óxido pintado por las dos caras, es una pieza excepcional valorada en unos 60.000 euros, y la otra es un collage de la técnica del papel alquitranado, que pertenece a una serie muy corta».