En esta recta final del año 2010, llega la convocatoria de un certamen pictórico reconocido por el nivel artístico de quienes participan en el mismo, una cita con las artes plásticas totalmente asentada y referente en el mundo de la pintura, dentro y fuera de Gipuzkoa.
Se trata del certamen del Aterpe, una importante cita para los pintores, que les ofrece la cada vez más difícil posibilidad de ser protagonistas de una exposición. Este concurso, su fallo más concretamente, es el aperitivo de las actividades que se celebran en el ciclo navideño.
Ya están en la calle las bases del certamen de estea ño. «Es un certamen totalmente abierto, como lo ha sido en estas últimas 18 ediciones y se deja a la libre elección del participante tanto el tema como la técnica a emplear», afirma Txomin Ferreira.
El regente del Aterpe de la Portería recuerda a los participantes que por lo que al tamaño respecta, «la obra tendrá una medida máxima de 1x1 metro, incluido el marco si lo hubiera».
El plazo de entrega de las obras finaliza el 9 de diciembre y acompañando a la obra irá un sobre cerrado que contenga en su interior los datos del autor y el número de teléfono.
La entrega de premios se llevará a cabo, en el ya tradicional ambiente selecto, que traerá hasta el local expositor de la Portería, importantes referentes en el panorama pictórico. Será el sábado 18 de diciembre, a las 20.00 horas. Cabe reseñar que el primer premio se llevará una escultura original en bronce del logotipo del Aterpe.
Desde la entrega de premios hasta esta fecha, se expondrán los cuadros seleccionados en la fase final y la obra ganadora. Al ganador de cada año se le reserva el honor de cerrar el año expositor en el local de la Portería.
Expone Ana Atxega
El premio de la anterior edición fue para Anabel Atxega de Unieta quien a lo largo de estos días ya cuelga, sus cuadros en el Aterpe.
Esta sala, decana de las expositoras, ha contribuido notablemente a que los beasaindarras seamos más asiduos de galerías y otras salas similares. Pero, además, la tenacidad de Txomin ha conseguido que en las paredes de su taberna cuelguen las telas firmadas no sólo por las grandes firmas, sino también de los noveles. Txomin ha logrado que el Aterpe sea trampolín para los muchos artistas de Beasain, la comarca y la provincia que se inician en el difícil mundo de las artes plásticas.