El simpático calvorota y cantante exitoso gracias a 'hits' tipo 'El chico de la armónica' o el eurovisivo 'Enséñame a cantar', Miguel Ángel Carreño Schmelter (Madrid, 1943), se ha convertido en tótem de roqueros genuinos con 'La cuenta atrás', editado en Munster y apadrinado por Jorge, de Doctor Explosión. Nos atiende desde un bar.
- ¿Dónde andas?
- En La Taberna de Colmenar, donde como siempre. Pero vivo en el centro de Madrid, a 50 metros de donde canté por primera vez en España cuando volví del extranjero. Empecé en un coro de un colegio jesuita de Beirut. Pidieron voces para cantar villancicos y tal y como me aburría levanté la mano. Y he llegado hasta hoy. Le mandé una nota a mi padre diciéndole: «estoy contento porque me aprueban mejor que a los demás». Además, merendábamos mejor y encima nos aplaudían.
- Del coro jesuita al disco en Munster. ¿Cómo surgió éste?
- Hace años, en el festival Actual de Logroño le pidieron a Jorge (Doctor Explosión, su productor) que tocara una canción con gente de los 60. Me llamaron a mí y a Gaby, de Los Salvajes. Hicimos un temita, quedamos bien y después, tomando una copita, le plantearon: ¿serías capaz de grabarle a éste un LP? Y que sí. Tenía una liquidación extraordinaria de la IAE y la invertí en el disco.
- ¿Te ha sorprendido la repercusión de 'La cuenta atrás'?
- Al grabar el disco pensaba que el primer paso ya lo estaba dando, pero lo importante es verlo en las tiendas. Cuando vi el LP en la calle me puse como una moto. El vinilo es una maravilla, llama la atención. En las tiendas me toca detrás de Melendi, por alfabeto, y siempre me recoloco delante. Si me llaman la atención en el Corte Inglés o la Fnac les digo: '¡que tengo derecho a estar aquí, coño!'. Ya sabes cómo va el negocio: si no te ven, no vendes.
- ¿Los roqueros de hoy te quieren?
Sí, me respetan. Soy muy cachondo y me gusta el r'n'r, pero lo de ser aceptado por una militancia underground e 'indie' no es fácil. Me respetan porque han oído el trabajo y piensan, 'es de los nuestros'. Después de Andoain, tengo u n homenaje en el festival Pop-Eye de Cáceres. Me acompañará un grupo portugués, The Poppers. ¡Están locos y no les entiendo! Y haré un temita con el trío de Madrid, The Bleach. Se ve que la gente está enrollada.
- ¿Cómo será el bolo de Bastero?
- Voy con tres de Los Imposibles y dos de Imperial. Viene Gonzalito a los teclados y es una gozada oírle. Paso de los standards a lo que me gusta, que es subir al escenario a dar gritos, pegar saltos, dejarme la garganta y sudar como loco. He vuelto a nacer. Guste o no guste.