Los jóvenes de Tolosa que cursan la ESO en los tres colegios de la villa están escolarizados en el modelo D -en euskera con el castellano como asignatura- y, sin embargo, desde el año 2000 se observa un claro estancamiento en el uso real del idioma en la calle, fuera de las aulas.
El Ayuntamiento, a través de su departamento de Euskera, ha encontrado en la fundación Mintzola una puerta abierta para hacer frente a esta situación que califica de «preocupante» y hallar una fórmula que redunde en una utilización del euskera más acorde a la realidad lingüística de Tolosa, donde los jóvenes son euskaldunes en su gran mayoría, aunque muchos de ellos no lo usan como idioma preferente de comunicación.
La Fundación Mintzola es un patronato financiado con fondos públicos Ha nacido con el propósito de ser un observatorio dinámico de la tradición oral en euskera, y para dar respuesta adecuada a la necesidad que tiene la sociedad en materia de comunicación oral en euskera.
En virtud de un convenio firmado ayer, laFundación Mintzola va a promover en los colegios de Tolosa, en colaboración con los profesores, un ambicioso proyecto piloto que se extenderá a lo largo de los cuatro próximos cursos escolares. El objetivo tangible es dar con una metodología adecuada que garantice un mayor y mejor uso del euskera entre nuestros escolares.
Este proyecto cuesta 121.860 euros y será financiado por el Gobierno Vasco (50%), la Diputación (33%) y el Ayuntamiento de Tolosa (17%). El propósito es que las directrices emanadas de este estudio deriven en una metodología real de aplicación en otras poblaciones.
Josune Zabala, directora de Min-tzola, explicó ayer cómo se a va a desarrollar esta investigación. En primer lugar, se quiere llevar a cabo una completa encuesta real de las actitudes y aptitudes de todos los escolares tolosarras de la ESO en torno al euskera. A ellos también se les quiere escuchar, como manifestó la diputada María Jesús Aramburu. A partir de entonces, se trabajará «a pie de campo», en los propios colegios -cuya colaboración entusiasta hacia este proyecto elogiaron ayer sus promotores-, mediante talleres prácticos donde se irán analizando datos, desarrollando métodos de trabajo, diversificando metodologías adecuadas, creando materiales didácticos que vayan redundado en una plasmación práctica del principal objetivo.... Como tercera fase, y justo antes del final de cada curso escolar, se volverá a hacer un estudio del uso real del euskera para saber si las fórmulas dimanadas de estos talleres son adecuadas. Así, año tras año, durante los cuatro cursos escolares, se repetirá este método de trabajo que se espera dé el resultado que persiguen sus impulsores.