Gipuzkoa abrirá una nueva espita de gas hacia Europa. El desdodablamiento del gasoducto Bergara-Irun, inaugurado ayer, es una infraestructura estratégica ya que supone un paso fundamental para asegurar el abastecimiento energético del norte de España y el suroeste de Francia, pero también reforzará la red de intercambio de gas entre la península Ibérica y el resto de Europa.
El tramo inaugurado ayer es la segunda fase del proyecto Euskadour, una infraestructura gasista que conectará las redes españolas y francesas de Naturgas Energía y Total Infraestructures Gaz France (TIGF), al unir la planta de regasificación de Bahía Bizkaia Gas en el puerto de Bilbao con el depósito subterráneo de Lussagnet, el más importante de Europa.
El Euskadour asegurará el abastecimiento energético del norte de España y el suroeste francés, diversificará las fuentes de suministro al permitir el intercambio de gas entre el sur y el norte de Europa indistintamente, y contribuirá a paliar el actual déficit de interconexiones entre la península Ibérica y el resto de la UE. Sus 318 kilómetros supondrán una inversión de más de 240 millones de euros. Su ejecución permitirá que el gas natural conducido por la interconexión internacional aumente de forma considerable, hasta los dos bcm anuales, que supone el 27% del total de capacidad de exportación de gas por gasoductos desde España hacia Francia prevista para 2015.
El desdoblamiento del gasoducto Bergara-Irun resulta por lo tanto estratégico, no sólo para el presente sino también para el futuro.
Una vez terminada esta fase ya sólo quedará que los franceses concluyan el tramo entre Arcangues y Coudures, previsto para 2015, para que se dé por finalizado el proyecto Euskadour, ya que la primera fase, la que une Irun con Arcangues se inauguró en 2006. La parte francesa se ha ido retrasando más de lo previsto inicialmente, pero la Unión Europea considera prioritario este proyecto, por lo que obliga al Ejecutivo galo a terminar la infraestructura para 2015.
Además, existe el proyecto de reforzar el tramo entre Lemoa y Arrigorriaga -cuarta fase-, aunque su construcción dependerá de las necesidades. En cualquier caso, según indicó Natur Gas está condicionado al tercer tanque de Bahía Bizkaia Gas.
Y finalmente se deberá construir una Estación de Compresión en Irun para equiparar la presión de las redes de ambos lados de la frontera, cuyo inicio está previsto para 2012, ya que se requerirán tres años para su finalización.
El consejero de Industria, Bernabé Unda, fue el encargado de inaugurar ayer el desdoblamiento del tramo Bergara-Irun en un acto celebrado en la localidad fronteriza, que contó con la presencia del secretario de Estado de la Energía, Pedro Luis Marín; la presidenta de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), María Teresa Costa; y el alcalde de Irun, José Antonio Santano, además de los responsables de Naturgas Energía y del Grupo EDP, al que pertenece.
Previamente, el presidente de EDP Gas, Joao Manso Neto; el presidente de Naturgas Energía, Manuel Menéndez, y el consejero director general de la compañía, Fernando Bergasa, dieron a conocer las características del tramo inaugurado ayer.
Refuerza el futuro económico
Explicaron que la nueva infraestructura dobla la capacidad que tenía, con lo que viene a resolver el problema de saturación de la anterior red en Gipuzkoa, a la vez aque contribuye al intercambio de gas entre el sur y el norte de Europa.
Así, Méndez subrayó que constituye una vía adicional de gas y una mayor capacidad de transporte, que representa una pieza fundamental para asegurar el futuro económico de la región. «Una infraestructura que dará un mayor respaldo a los importantes proyectos energéticos e industriales de Euskadi, y que constituirá un nuevo referente en Europa, necesitada de interconexiones», remarcó.
El desdoblamiento del gasoducto Bergara-Irun es la mayor obra de construcción realizada por Naturgas Energía y discurre en paralelo a la red anterior. La infraestructura tiene 90 kilómetros de longitud y ha supuesto una inversión de 70 millones de euros.
El proyecto se ha dividido en tres tramos: el primero, entre Bergara y Zaldibia; el segundo une Zaldibia con Villabona, un tramo cuya construcción revistió una gran complejidad técnica por su accidentada orografía; y el tercero, el que discurre entre Villabona e Irun, que fue finalizado con varios meses de adelanto sobre el calendario previsto. En total, la obra ha requerido tres años de construcción.
El consejero director general de Naturgas Energía destacó las magnitudes del proyecto, ya que se han empleado para su construcción 7.000 tubos soldados de 1.900 kilos cada uno, y se han excavado 300.000 metros cúbicos de piedra y tierra. Explicó que la mayor complejidad técnica se ha debido a que el 10% del trazado discurre por pendientes con más del 40% de desnivel.
El desdoblamiento discurre por 37 municipios y ha afectado a 900 particulares, a los que los responsables de Naturgas Energía agradecieron su colaboración, así como el de todas las instituciones.
Asimismo, subrayaron el esfuerzo realizado por Naturgas Energía para la restauración medioambiental de las áreas naturales por las que discurre el gasoducto, con la revegatación y replantación de 370.000 metros cuadrados.