«En caso de que uno de los dos miembros de la pareja tuviera que trabajar con menor remuneración para ocuparse de las tareas del hogar y el cuidado de los hijos/as, ¿quién cree que debería ser?». Casi la mitad de las personas que se han enfrentado a esta pregunta, el 45,7%, han respondido que la mujer, muy por encima del 1,8% que sostiene que debería hacerlo el hombre, mientras que al 20,9% les parece que podrían hacerlo de manera indistinta tanto un hombre como una mujer.
La pregunta y las respuestas forman parte del barómetro de septiembre que difundió ayer el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La encuesta constituye toda una radiografía de los españoles actuales a través de la familia. Lo que se ve al trasluz es una sociedad que continúa girando alrededor de una familia en la que los roles tienden hacia lo tradicional a nada que se despiste la modernidad que creemos llevar encima.
Según el sondeo, el 49,3% de los encuestados considera que el papel más relevante que cumple la familia en la sociedad es el de criar y educar a los hijos. Le siguen los que piensan que lo más importante es proporcionar amor y afecto (27,7%), cuidar de la salud de sus miembros (5,9%) y el mucho más trascendental de asegurar la supervivencia de la especie humana (1,9%).
Para el 67,6% de los españoles, la familia ideal es aquella en la que los dos miembros de la pareja tienen un empleo remunerado, con parecida dedicación y donde ambos se reparten las tareas del hogar y el cuidado de los hijos (si los hay). Pero este es el modelo ideal, porque a la hora de la verdad puede más el tradicional y un 60,4% de los encuestados reconoce que es su cónyuge o pareja -mujer, se supone-, quien realiza las tareas domésticas.
Es en este universo familiar donde se desenvuelve la sociedad, que considera que la familia es lo más importante (44%), por encima de la salud (33,4%) o el trabajo (12,2%). El 67,8% de los encuestados asegura que se siente casi siempre cómodo en familia y al 29,2% más le vale sentirse cómodo, porque la mayor parte de sus familiares viven en su misma localidad.
Quizá un carácter tan familiar haga que más de la mitad de los españoles estén satisfechos con su vida. El 46,5% valora entre un siete y un ocho su grado de satisfacción con la vida que lleva y el 18,1% está «completamente satisfecho». Un 29,9%, por el contrario, confiesa que se halla entre dos aguas, sin saber ciertamente si está bien o mal.
Figura paterna
Cuando aparecen los problemas y se necesita ayuda es cuando aparece la familia, aunque no toda. A la pregunta de a quién acudiría en caso de caer enfermo, el 47,5% responde que a su pareja o cónyuge, el 23,4% a la madre y el 8,2% a una hija. Sólo el 2,4% confiaría en el padre. Los tíos, nietos, yernos y nueras aparecen en las preguntas de la encuesta pero no en las respuestas. A ellos nadie les pediría ayuda en caso de enfermedad.
La figura paterna queda algo malparada a la hora de servir de apoyo contra la mala salud, pero este olvido es algo pasajero porque el padre es el primero que aparece en la lista cuando hay que responder a la pregunta de «quién cree que le prestaría dinero en caso de necesidad». El 23% dice que el padre, el 17,7% la madre, el 8,7% un hijo y el 8,4% un hermano. En este caso, los amigos se hunden en el fondo de la clasificación, aunque resurgen cuando se trata de buscar trabajo. El 19,8% considera que para encontrar un empleo un amigo es de mayor utilidad que cualquier otra persona de su entorno. Una vez más, nueras, yernos, suegras, suegros, cuñadas y cuñados caen a los últimos peldaños, aunque las suegras suben algunos puntos a la hora de cuidar nietos. El 3,4% de los encuestados se los confiaría a ellas. No es mucho, pero algo es algo.
Tras conocer los resultados de la encuesta, la presidenta de la asociación Mujer y Empresa, Carmen Sanz Chacón, aseguró que «hay más de diez millones de mujeres trabajando en España y si se fueran a casa este país se hundiría». «Menos mal que la mitad de la población tiene claro que las mujeres no sólo pueden trabajar sino que tienen que hacerlo», señaló.