El Gobierno Vasco no está ahorrando esfuerzos para que la misión comercial encabezada por el lehendakari Patxi López a China sirva para dar a conocer las cualidades de Euskadi y sus empresas.
El viaje servirá, además, para presentar en China el Basque Culinary Center, la Facultad de Gastronomía de San Sebastián que será la única de sus características en el mundo. Su director, José María Izeta, fue el responsable de dar a conocer la iniciativa.
Su oferta formativa dirigida a profesionales se ha iniciado este curso en unas dependencias provisionales. Mondragon Unibersitatea está construyendo su sede definitiva en el parque donostiarra de Miramón. Abrirá sus puertas dentro de un año
Juan Mari Arzak, Pedro Subijana, Martín Berasategui, Andoni Luis Adúriz y Eneko Atxa han viajado a China para promocionar la facultad gastronómica. Elaborarán estos días un menú conjunto para los clientes del hotel de lujo situado en el Gran Melíá Shanghai, situado en pleno distrito financiero de la metrópoli china.
El objetivo del lehendakari en Shanghai es doble, apoyar a las compañías para potenciar su actividad en el gigante asiático y presentar a la comunidad que preside como destino tanto de inversiones, como de turistas chinos.
En ese contexto encaja perfectamente la celebración de la Semana de Euskadi que ayer fue inaugurada por el jefe del Ejecutivo autónomo en el Pabellón de España en la Exposición Universal de Shanghai. Permitirá que cerca de 300.000 personas conozcan de primera mano distintos retazos de Euskadi.
De lunes a domingo, el original pabellón español será, en realidad, el pabellón vasco. Y eso es algo que los visitantes apreciarán desde incluso antes de penetrar en sus instalaciones. Y es que un gigantesco rótulo con la marca de Euskadi preside la fachada del magnífico edificio de mimbre diseñado por Benedetta Tagliabue. No es un detalle irrelevante. Aunque ya son varias las comunidades autónomas que han celebrado su semana en el pabellón, hasta ahora ninguna había podido colocar su imagen en la fachada.
Según explicó ayer una responsable de la delegación vasca, la colocación del rótulo es una muestra más de la filosofía impulsada por el Gobierno Vasco para «promocionar Euskadi desde la perspectiva de su liderazgo, pero dentro de España. Es decir, liderar en colaboración», algo que supone una clara ruptura con tendencia anteriores.
El de España es el cuarto pabellón más visitado de toda la Expo. Sus instalaciones son recorridas por una media de 40.000 personas diarias, una cifra que en determinados momentos ha llegado a superar los 50.000. La multiplicación resulta sencilla: cerca de 300.000 personas podrán conocer de primera mano algunas de las actividades que identifican a Euskadi, tales como la gastronomía, el diseño, la música y la danza.
Cocina y moda
Ayer ya se vivió un adelanto de todo lo que va a ocurrir durante estos siete días en Shanghai. El lehendakari inauguró la Semana de Euskadi en un acto multitudinario que contó con una tarjeta de presentación inmejorable. Cinco de los mejores cocineros vascos: Juan Marí Arzak, Martín Berasategui, Pedro Subijana, Andoni Luis Azpiroz y Eneko Atxa. Y otras tantas firmas de prestigiosos diseñadores de Euskadi: Mercedes de Miguel, Jota + je, In Mosh, Ion Fiz y Alicia Rueda.
El mundo de la empresa vasca también contó con una destacada representación. El consejero de Industria, Bernabe Unda; el presidente de Confebask, Miguel Lazpiur; los presidentes de las Cámaras de Comercio de Álava y Gipuzkoa, Pedro Esnaola y Gregorio Rojo, respectivamente, y el presidente de la Corporación Mondragón, Jose María Aldecoa, participaron junto a otros representantes empresariales en la inauguración de la semana. Por cierto, el grupo cooperativo aprovechó el evento para celebrar una encuentro con cerca de 180 empresas china que también fue inaugurado por el lehendakari.
Pero en el pabellón de España ayer fue el día de la cocina y la moda vasca. Los restauradores y los diseñadores protagonizaron durante la original inauguración -a la que acudió el embajador de España en China, Carlos Blasco- un simbólico maridaje entre ambas actividades que se plasmó en el diseño por parte de esas firmas de moda de los uniformes que ayer vistieron los citados cocineros, entre los que suman nada menos que doce estrellas Michelín.
La música y la danza vascas también tuvieron una importante presencia, que se extenderá toda la semana. El grupo Ttununak de txalaparta ofreció sus interpretaciones. Entre ellas la impresionantes fusión entre la txalaparta y los tambores tradicionales chinos.
El acto concluyó con la actuación de un grupo de dantzaris venidos expresamente de Boise (EE UU). Amenizarán durante toda la semana con sus danzas a los asistentes al pabellón de España.
Vino centenario
La jornada de ayer concluyó con una cena de degustación gastronómica elaborada por los cinco cocineros vascos citados anteriormente y que contó con un vino centenario servido con hojas de oro.
La cena se ofreció a medio centenar de invitados, entre ellos una decena de periodistas chinos, en el hotel chino-cubano de gestión española Gran Meliá Shanghai.
Junto con el menú se sirvió un vino de cepas con casi un siglo y medio de antigüedad, el «Centvm Vitis» («cepa centenaria»), de las bodegas alavesas Valdelana, que por su ubicación sobrevivieron a la filoxera que eliminó a esa variedad de Europa en 1863, y cuyo vino se sirve con láminas de oro batido comestible.