Soraya Rodríguez ha llegado a la conclusión de que las caravanas solidarias no son necesarias para llevar ayuda. Su certeza es el resultado de largas noches en vela, de sudores fríos y de las tensiones diplomáticas de los nueve meses de secuestro de Albert Vilalta y Roque Pascual, miembros de la ONG Acción Solidaria, hasta que Al Qaida los liberó. Por eso, la secretaria de Estado de Cooperación Internacional insiste en que no hacen falta esas misiones y mucho menos en zonas de riesgo como el Sahel, donde el terrorismo islamista pone en peligro la integridad física y la propia vida de las personas, sean cooperantes o no. De hecho, ella misma disuadió en diciembre a una ONG de Andalucía y a otra del País Vasco para que cejaran en su intento de poner en marcha dos convoyes hacia Mali, el destino de la tragedia de Albert y Roque. Con motivo de la celebración hoy del Día del Cooperante, su mensaje es machacón: hay que regular las caravanas y la figura del voluntario solidario para ahorrar dolores de cabeza a sus familias y al Gobierno de turno.
–¿De verdad no son necesarias las caravanas solidarias?
–No necesitamos caravanas para llevar ayuda. La cooperación no consiste en llevar esa ayuda, sino en tener allí un proyecto. Todo lo que compramos, intentamos hacerlo en mercados locales y lo que no podemos se lleva en barco o por otros medios.
–¿Corren serios riesgos los voluntarios que colaboran con su ONG en el extranjero?
–Hay que distinguir entre la figura del cooperante que trabaja en una ONG o en la Agencia Española de Cooperación y se va, con contrato y seguro, a poner en marcha un proyecto. El estatuto del cooperante lo regula. Son gente muy profesional. No sólo hace falta ser un buen médico para ir a operar a la República Democrática del Congo. Tienes que tener cualidades añadidas, saber negociar, tener fortaleza. Luego están los trabajadores humanitarios que asisten a catástrofes. Y está el voluntariado solidario, que es donde entraría la gente que trabaja en su tiempo libre en una organización no gubernamental y viaja con ella. Y ésta es la figura que hay que regular.
–Se refiere a los turistas solidarios...
–No, no, se llama voluntariado solidario. Tengo amigas en Valladolid que en el mes de verano se van a operar a una clínica en Monrovia. No lo puedo llamar a eso turismo solidario porque estas enfermeras entran a las 8 de la mañana en quirófano y salen a las 8 de la noche y en un día han operado a 12 niños, y al día siguiente a 8 ancianos, porque la operación es más lenta. Eso es un compromiso.
–¿En un supuesto caso de detención o secuestro, también ha de responsabilizarse de ellos el Gobierno español?
–El Gobierno tiene la obligación de asistir a todo ciudadano español que tenga un problema fuera del país. ¿Cuál es realmente el debate? Si hay una recomendación expresa del Gobierno y ese ciudadano se va a trabajar a un proyecto de desarrollo, ha de comunicarlo. Asuntos Exteriores elabora mapas de riesgo. Si hay un mensaje expreso y taxativo del Gobierno de no realizar determinadas actividades por existir alto riesgo de secuestro de occidentales, es ahí donde entraría el debate: ¿puede el Gobierno prohibirlo? ¿y si aún prohibiéndolo se hace? En los nueve meses de secuestro que acabamos de vivir, hemos visto que entre el cooperante profesional, el trabajador humanitario y el voluntariado solidario tenemos que diseñar algunas normas y medidas que regulen este tipo de situaciones. Ahí se ha visto la guerra que ha habido, si eran cooperantes, cooperantes profesionales o no. Debemos tomar iniciativas.
–¿No piden permiso al Gobierno los responsables de estos convoyes?
–Muchos no. A raíz del secuestro, en Navidades nos enteramos de que algunas ONG, una andaluza y otra vasca, pretendían hacer dos caravanas por el mismo circuito donde se había producido el secuestro de Acción Solidaria. Tuvimos que hacer gestiones para evitarlo. Por eso hay que regular la figura del voluntariado.
–O sea, que ahora mismo, no van a permitir carvanas a zonas de riesgo.
–Lo dije al día siguiente de liberar a Albert y a Roque: por la zona del Sahel desaconsejamos y rogamos que no se realice ningún tipo de caravana solidaria.
–Y si lo hacen, ¿asumirían las propias ONG los riesgos?
–Eso es lo que ahora tenemos que afrontar. Además de que el Gobierno recomiende no realizar esa actividad, hemos de ver si podemos exigir condiciones para que las personas que quieran viajar, aún sabiendo el peligro, busquen una cierta cobertura.
–Acción Solidaria, que anuncia nuevas caravanas, dice que llevan ayuda a zonas donde no llegan los organismos oficiales.
–Eso no es verdad. Si se quiere que la ayuda sea eficaz se supone que se va a donde hay proyectos gestionados por ONG locales. De hecho, cuando algunas organizaciones han comunicado que querían hacer caravanas, y las hemos pedido que no lo hicieran, hemos puesto a su disposición toda la infraestructura que tiene la cooperación española en la zona para hacer llegar ese material de forma segura.
–¿Qué impresión le causó encontrarse en Burkina Faso con Vilalta y Pascual?
–Fue un momento muy emotivo, igual que me sucedió con Alicia, la compañera liberada en marzo. Son personas que no conocía antes del secuestro, pero que he estado hablando con sus familias casi a diario, con lo que, al final, tienes la sensación de que les conoces. Roque estaba muy cambiado porque ha perdido más de 23 kilos, pero no podía ser otro el que bajaba por aquellas escalinatas. Nos abrazamos y me dijo que era un fan mío, que me escuchaba por RNE, con lo de Haití, así que parecía como que nos conocíamos ambos.
–Ellos hablaron alguna vez con la familia.
–Bueno, nosotros hemos tenido pruebas de vida, lo que requería estar alguna vez en contacto con ellos.
–¿Pagó rescate el Gobierno?
–Hemos trabajado con los gobiernos de la zona y con los de la UE. Ha sido un trabajo de diplomacia e inteligencia.
–¿Y contrapartidas como canje de presos?
–Trabajo con los gobiernos africanos y los de la UE, sobre todo con Italia y con Francia, que tenían secuestrados al mismo tiempo ciudadanos de su país. Hemos abordado el asunto de forma conjunta. Había siete ciudadanos comunitarios secuestrados. Queríamos traerles a todos, pero Germaneau fue asesinado.
–Al Qaida dijo que Francia debería tomar ejemplo de la negociación española.
–Los terroristas utilizan los comunicados para hacer proselitismo. Lo mejor es no darles ningún crédito.
–Y llegaron las críticas de Sarkozy.
–Sarkozy ha trabajado con los gobiernos de España, Italia y los de la zona.
–Salvar las vidas es prioritario, pero hay quienes lamentan que el dinero del rescate permita comprar armas al terrorista.
–Este Gobierno de España, y cualquier otro, habría hecho y hará todo lo posible por proteger la integridad y la vida de un ciudadano nacional fuera de sus fronteras cuando esté amenazada. Y el Gobierno de España ha hecho, hace y hará un trabajo muy importante en la lucha antiterrorista. Lo ha hecho Francia, la UE y lo hacemos con Mali, con Mauritania y con los países de la zona, que saben que aquí tienen un socio fiable para luchar contra el terrorismo y la pobreza.
Recortes presupuestarios
–¿España es solidaria?
–Lo es. La sociedad española se vuelca en las situaciones que reclaman solidaridad y lo ha demostrado con la catástrofe de Haití, donde hubo una recaudación récord de 82 millones de euros. Y lo es porque España, como Estado, ocupa el octavo o noveno lugar como contribuyente de Naciones Unidas. Ese puesto significa que somos un país comprometido con las políticas de solidaridad.
–Pero el Gobierno será menos solidario al recortar en 300 millones este año y 500 en 2011 el presupuesto para la Ayuda Oficial al Desarrollo.
–El objetivo de reducción del déficit y recorte de gastos no significa que renunciemos a nuestro compromiso adquirido con las políticas de desarrollo. Se ha mantenido y sostenido en los últimos seis años y se mantendrá en 2011. Año tras año lo hemos ido incrementando como no lo ha hecho ningún país de la comunidad internacional. Es una medida coherente con las políticas que hay que adoptar en tiempos de crisis donde la reducción del déficit público es necesaria para encontrar una estabilidad, no sólo en nuestra economía, sino en la eurozona. Disminuimos el crecimiento para poder volver a crecer cuando la economía española crezca. En 2008 crecimos mil millones respecto a 2007. Ahora ralentizamos ese crecimiento.
–Entonces, queda en entredicho el objetivo de destinar al desarrollo en 2012 el 0,7% del Producto Interior Bruto.
–Europa lo estableció para alcanzarlo en 2015 y España lo adelantó a 2012. Fue un momento en el que España crecía el doble de la media de la UE y creaba más empleo y nos pareció que podíamos adelantar la fecha del 0,7%. Las actuales circunstancias nos obligan a acompasar la aplicación del 0,7% al 2015. Aún así, en estos momentos estamos por encima de la media europea que es del 0,42%, mientras que España dedica el 0,47% al desarrollo.
–Los recortes en su departamento golpean a los más desfavorecidos
–No va a haber ningún proyecto biltateral de cooperación internacional que se vaya a tener que finiquitar por estas reducciones presupuestarias. España tiene un presupuesto este año de más de 4.000 millones de euros, y una reducción de 300 millones, que hemos imputado a nuestras contribuciones a organismos multilaterales. Cuando en 2004 llegamos al Gobierno, el presupuesto de AOD era de 1.785 millones, por lo que el incremento ha sido espectacular.
–Parece que España vincula su cooperación a intereses o estrategias comerciales, se vuelcan con el Magreb, países subsaharianos y Asia.
–Nuestra mayor vinculación es con África, en el ámbito de crecimiento. En América Latina es donde España empezó a hacer cooperación por vinculaciones históricas y culturales. En 2008 nos convertimos en el primer donante de América Latina, por delante de Estados Unidos. El crecimiento exponencial del presupuesto en estos seis últimos años nos ha permitido trabajar más en América Latina y ampliar el trabajo en África, que es el gran continente donde los índices de probreza y miseria extrema están presentes y donde en términos de territorio y población tenemos los grandes agujeros para conseguir los Objetivos del Milenio. Y son nuestros vecinos, aunque a veces hemos intentado darles la espalda. Pero, contestando a su pregunta, las cifras de ayuda oficial al desarrollo las da la OCDE, que sólo computa la ayuda no ligada a ningún interés comercial, ni a créditos que se tengan que devolver sus intereses. Por tanto, el 0,47% de la Renta Nacional Bruta es ayuda no ligada y no lo decimos nosotros.