En plena crisis es normal que la cuestión pecuniaria esté presente en las mentes de todos. Es lo que sucedió ayer durante el acto de apertura del curso, en el que las autoridades se intercambiaron mensajes muy corteses y afectuosos sobre necesidades económicas, limitaciones presupuestarias y compromisos estratégicos.
La consejera de Educación, Isabel Celaá, recordó que está en marcha el proceso de elaboración del Plan Universitario 2011-14, que servirá como marco de referencia entre el Gobierno Vasco y las tres universidades del sistema. Su mensaje fue claro: «Será un plan austero pero se priorizarán los objetivos que se seleccionen».
En su turno de intervención, el rector de Mondragon Unibertsitatea señaló que el plan anterior «supuso un primer paso, todavía tímido pero en definitiva importante, en la definición de un modelo propio de sistema universitario que integraba lo público y lo no público». El nuevo plan, añadió, «debería suponer una apuesta decidida para aprovechar y explotar al máximo las capacidades y especifidades de las tres universidades».
Iosu Zabala recordó al lehendakari y a la consejera que las universidades son «parte fundamental de la red vasca de ciencia, tecnología e innovación». Y fue aquí cuando lanzó su mensaje. «En esta línea no se justifica el desequilibrio en el que nos encontramos actualmente las universidades no públicas respecto al marco de financiación estructural con el que cuenta el resto de la red».
Por si no hubiera quedado suficientemente claro, el rector recalcó que «la situación de crisis en la que vivimos, la confluencia de discursos de todo tipo de estamentos y partidos políticos por la apuesta decidida por la formación, la investigación y la innovación y, en concreto, por el rol determinante de las universidades, hacen del momento actual el momento idóneo para un ejercicio de coherencia y responsabilidad».
El lehendakari cerró el turno de intervenciones con una apuesta decidida por la formación, la investigación y la innovación. Patxi López destacó «la crucial importancia que tiene la educación superior para el sistema vasco de ciencia, tecnología e innovación» y se mostró convencido de la necesidad de hacer un esfuerzo compartido «para allegar los recursos, definir estrategias e impulsar las iniciativas que permitan avanzar en la dirección correcta».
El jefe del Ejecutivo vasco afirmó que, «en la medida en que la situación nos lo permita, si por el avance de la economía disponemos de recursos adicionales, deberán dedicarse, se dedicarán, preferentemente a inversiones estratégicas y a mejorar la financiación de todo nuestro sistema de I+D+i en el que las universidades desempeñan un papel central».