Si aumentan los ingresos y se hace otro agujero en el cinturón, las pérdidas se reducen. El Gobierno Vasco y las tres diputaciones vascas lograron reducir su déficit (necesidad de financiación) hasta en un 32% en el primer semestre del año, hasta llegar a los 849 millones, frente a los 1.247 de hace un año. Según los datos de la estadística de ejecución presupuestaria que hizo públicos ayer el Gobierno Vasco, en la antesala de la aprobación de las últimas medidas de ajuste, las administraciones vascas ya habían logrado reducir sus gastos corrientes un 2,1%, un ahorro que aumentará inevitablemente en los próximos meses.
Aunque aún es pronto para sacar la fotografía completa -mucho más aún para echar las campanas al vuelo-, las instituciones vascas van recuperando poco a poco la salud de sus cuentas públicas, conscientes de que, con los nivel de recaudación actuales -similares a 2005-, el camino será muy largo y complicado. La situación tampoco era dramática y mucho menos comparable con la del Estado, pero tanto el Gobierno Vasco como las diputaciones han advertido desde finales del año pasado la necesidad de emprender el camino del reequilibrio financiero.
Los resultados poco a poco comienzan a dejarse ver para respiro de los responsables de las administraciones vascas. Así lo subrayaban ayer fuentes del Ejecutivo autónomo que destacaban la reducción del 32% en el déficit del Gobierno Vasco y las diputaciones hasta junio. De esta manera, el Ejecutivo y las tres diputaciones vascas han tenido una necesidad de financiación (déficit) de 849,04 millones de euros, lo que supone casi 400 millones menos que los 1.247 del mismo periodo del año anterior.
A la hora de comparar el déficit en términos de caja -que computa los ingresos y pagos cuando se efectúan y no cuando se comprometen-, el déficit de las administraciones vascas se redujo en el primer semestre hasta un 23,8%.
Entre los principales responsables de la reducción del déficit figura el aumento de la recaudación de impuestos, que sólo hasta junio se elevó en la CAV hasta un 12%. Junto a este balón de oxígeno, las administraciones vascas han soltado lastre gracias a la reducción de los gastos corrientes, que supuso un ahorro del 2,1%.
Sueldo de los funcionarios
En el capítulo de gastos, los referidos al personal -pago de los salarios de los funcionarios-, aumentaron en el primer semestre un 1,3%, hasta 1.147 millones. El incremento, sin embargo, se queda a mucha distancia del aumento del 7% registrado en el mismo periodo del año pasado. Con todo, la tendencia camina inevitablemente a la baja empujada por la rebaja salarial aplicada a los funcionarios desde el segundo semestre.
Separado por instituciones, los gastos corrientes de las diputaciones vascas se redujeron hasta un 10,9%, frente al 3,3% de aumento del Gobierno Vasco. Sin embargo, para obtener una fotografía más completa y fiable habrá que esperar a final de año. Por apartados, el Gobierno Vasco aumentó menos sus gastos de personal y de funcionamiento que las tres diputaciones: un 1,2% y un 3,1%, respectivamente, frente a un 2,4% y 7,8% de las instituciones forales.
En cualquier caso, los ajustes no tienen sólo label vasco. El Estado también ha logrado reducir su déficit sobre todo por la mejora de los ingresos en las arcas públicas. Así, el Estado registró hasta julio un déficit de 25.774 millones de euros, equivalente al 2,44% del PIB, lo que supone un descenso del 48,2%.