La realidad lingüística de Eibar, sus características, el futuro que se presenta y las actitudes a tomar desde los centros educativos son algunos de los aspectos que se trataron ayer en Portalea. Profesores de los centros escolares eibarreses participaron en una jornada de trabajo organizada desde el departamento de Euskera del Ayuntamiento. Se trata de una actividad que cumple su cuarta edición y que sirvió para remarcar el papel que juegan los centros escolares y su implicación en la normalización del euskera.
Ainara Lavado, de ...eta kitto! Euskara Elkartea ofreció una charla presentada por la técnica de Euskara del Ayuntamiento Junkal Txurruka. Un total de 130 profesores acudieron a la cita para docentes de educación infantil, primaria y secundaria. La sesión sirvió para remarcar la importancia del papel de los centros educativos en la normalización del euskera. De hecho, la diferencia entre el uso de la lengua y su conocimiento es uno de los datos que puso en marcha iniciativas como ésta, dentro del Plan de Revitalización del Euskera. En este sentido, la actitud de los padres y madres hacia la lengua en la que se escolarizan sus hijos es fundamental.
La charla sirvió para conocer los datos extraídos de la inscripción de niños y niñas en las aulas de 2 años de la ciudad. Con fichas sobre 225 alumnos, se ha podido contrastar la situación de 445 padres y madres en cuanto a su lengua materna. De ahí se extrae que apenas un 30% de las parejas con niños que acceden este curso al aula de 2 años son vascoparlantes. Algo menos del 30% de las parejas tienen un miembro que habla euskera y otro que no lo hace. Finalmente, en casi el 40% de las parejas ninguno de los dos tiene capacidad para hablar en euskera.
Alternancia de lenguas
Frente a los datos de conocimiento de la lengua vasca se sitúan los usos que se hacen de la misma. Así, dentro de las parejas en las que ambos miembros saben euskera su uso con los hijos es mayoritario, por encima del 80%. Sin embargo, hay algo menos de un 5% que prefiere el castellano. Esta cifra se completa con algo menos del 15% de estos padres y madres que utilizan euskera y castellano.
Entre las parejas mixtas, el 40% utiliza el castellano para hablar con los hijos. Cerca de un tercio de este grupo habla en euskera en casa mientras que la cifra de quienes utilizan las dos lenguas no llega al 30%.
Finalmente, entre las parejas en las que ambos miembros saben poco o nada de euskera hay más de un 90% que utiliza el castellano o terceras lenguas en casa. Sin embargo, entre los casos restantes se encuentran padres que tratan de hablar con los niños en euskera aunque carezcan de conocimientos suficientes.
Un tercer aspecto analizado en la información aportada ayer se refiere al idioma que los niños de 2 años de Eibar reciben en casa. Casi un 50% de estos escolares tienen el castellano o un tercer idioma como lengua materna. El porcentaje de los que aprende euskera en casa se sitúa en torno al 35% mientras que un 17% recibe tanto euskera como castellano.
Transmitir a los hijos
A partir de los datos recogidos, la jornada sirvió para remarcar la necesidad de sensibilizar sobre la importancia de transmitir la lengua a los hijos, en el caso de los padres que tienen aptitud para ello. Sin embargo, los tutores que no tienen esta posibilidad no quedan fuera ya que también se establece la necesidad de transmitir actitudes positivas hacia el euskera. En este sentido existen medios para que los padres puedan adquirir unos conocimientos y en cualquier caso, desde el servicio municipal de euskera y desde los centros escolares se trata de conseguir una postura receptiva hacia la lengua vasca, que incentive su uso entre los pequeños.
Diversos programas promueven que los escolares hablen euskera más allá de las aulas. Un dato llamativo es la diferencia que se registra en Eibar entre el número de personas que saben euskera y el número de los que lo utilizan. Dos tercios de la población pueden usar la lengua vasca pero el nivel de uso en la calle se queda en un 25%.