Las carreteras vascas registraron un total de 1.144 accidentes durante los meses de julio y agosto, lo que se traduce en un descenso de la siniestralidad del 21,9% respecto al mismo periodo del año anterior. Un balance que el consejero de Interior calificó de «muy positivo» si no fuera «porque cinco personas se han dejado la vida en asfalto», exactamente las mismas que lo hicieron durante la operación verano llevada a cabo el pasado ejercicio y tres veces menos que en 2008.
Rodolfo Ares reconoció que le «preocupa especialmente que algunos de los fallecidos y accidentes de tráfico ocurridos en julio y agosto se hayan producido en vías urbanas». En este sentido, señaló que «tenemos que hacer un esfuerzo para retomar el trabajo y buscar la máxima coordinación con las administraciones locales para conseguir mejorar la seguridad en nuestras calles y carreteras». Las cifras presentadas ayer invitan al optimismo. El número de accidentes de tráfico con víctimas descendió un 25,5% respecto al mismo periodo del año pasado, mientras que los siniestros de chapa experimentaron una caída de veinte puntos.
También se han contabilizado menos heridos graves al pasar de los 87 registrados el verano anterior a las 53 personas lesionadas durante los meses de julio y agosto de este ejercicio, lo que supone una caída del 39,1%. Tras felicitar a los conductores por su «prudencia» y «cumplimiento de las normas», Ares insistió en que «los datos confirman con toda claridad que ha sido una operación importante desde el punto de vista de la reducción de accidentes», lo que «nos anima -dijo- a seguir trabajando para que en las próximas campañas de tráfico redoblemos los esfuerzos para seguir mermando las estadísticas».
En cuanto a la tipología de los accidentes, las salidas de calzada y las colisiones fueron el siniestro «más común». Gipuzkoa fue el territorio que registró el mayor índice de siniestralidad durante los meses de verano con 529 siniestros y tres víctimas mortales. En Vizcaya se contabilizaron un total de 381 siniestros y un fallecido, mientras que en Álava también murió una persona y se produjeron 234 accidentes.
Coste de los siniestros
El consejero mantiene que el descenso de la siniestralidad durante este verano se enmarca dentro de un contexto «continuado» de reducción de la accidentalidad en la carretera. De hecho, el número de personas que han perdido la vida en Euskadi durante los ocho primeros meses del año ha caído un 17,5% si se compara con el mismo periodo de 2009 al pasar de 40 fallecidos a 33, según los datos facilitados ayer por el Departamento de Interior.
El Gobierno vasco ha realizado una estimación del coste económico causado por los accidentes producidos en las carreteras vascas durante los meses de julio y agosto siguiendo los criterios de la Unión Europea, cuyos resultados no dejan de ser sorprendentes. El valor aproximado de la seguridad se sitúa este año en torno a los 19 millones de euros, «muy lejos» de los 97 millones estimados en 2000 o los 26 del año pasado.
El 67% de los vehículos accidentados en verano han sido turismos, mientras que un 11% han sido motos y un 10% camiones.