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Once mil trabajadores de Gipuzkoa sufren acoso moral en sus empresas

CURSOS DE VERANO

Once mil trabajadores de Gipuzkoa sufren acoso moral en sus empresas

Cada año en Euskadi se denuncian una media de 2.500 casos de mobbing laboral. La crisis provoca que muchos lo oculten, según el Observatorio Vasco de Acoso Moral

03.09.10 - 02:28 -
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En ocasiones, primero comienza con cambios en las tareas. De la noche a la mañana, se pasa de una carga de trabajo excesiva a realizar labores repetidas o, directamente, a «no tener una función concreta». El trabajador queda «apartado» del resto, con «un ordenador que apenas funciona». Ya nadie le saluda por la mañana. Llega un momento que sufre insultos. «Son una serie de conductas reiteradas en el tiempo que van machacando al trabajador, atacan su dignidad y dejan a la persona en un entorno humillante porque, muchas veces, el resto de compañeros lo ve y se da la vuelta»...
El del acoso en el trabajo es un problema «tan viejo como el tiempo» pero al que en los últimos años se le está «poniendo nombre» y cifras. Se calcula que cerca de once mil trabajadores de Gipuzkoa sufren acoso moral en el trabajo. La mayoría, el 85%, recibe las humillaciones y vejaciones por parte de sus superiores, pero también hay quienes la soportan de sus propios compañeros, el 14%, y hasta jefes intermedios que son acosados por algún trabajador, en el 1% de los casos. La realidad revela que la mayoría de quienes lo denuncian terminan fuera de la empresa tras haber recibido una indemnización. «Muy pocos conservan su puesto».
Así lo constata el Observatorio Vasco sobre el Acoso Moral en el Trabajo, un foro creado en 2003 y compuesto e impulsado por un grupo de profesionales formado por abogados, médicos, psicólogos, inspectores de trabajo, letrados de la Seguridad Social, jueces y fiscales. El grupo, que elabora publicaciones, libros e informes, tiene una característica que le diferencia de otros foros: sus componentes son profesionales que deciden en la materia. «Por lo tanto, si ellos están sensibilizados con el problema, van a extender a sus organizaciones esa preocupación», explica el coordinador del Observatorio, Juan Ignacio Marcos, que ayer participó en el palacio de Miramar de Donostia en la apertura del 'Encuentro Internacional sobre Análisis de legislación práctica jurídica sobre el acoso moral en el trabajo', enmarcado dentro de los Cursos de Verano de la UPV/EHU.
Una de las cuestiones que se aborda en el encuentro es la del concepto del acoso moral. No en vano, «no existe una definición de acoso moral en el trabajo. Es uno de los grandes problemas. Sólo se define el acoso discriminatorio», recuerda Marcos. En la actualidad, «ni el Estatuto de los trabajadores ni el de la Función Pública lo recogen».
En el Observatorio, en cambio, tienen claro el concepto: «Nosotros decimos que es toda conducta hostil que tenga la intención o la consecuencia de provocar un entorno hostil y humillante que atente contra la dignidad del trabajador».
«Un fenómeno oculto»
El fenómeno del acoso laboral «preocupa». Una encuesta europea, que fue presentada durante el encuentro de ayer, revela que el mobbing es un tema que causa una «gran preocupación» a un 20% de los trabajadores y que se manifiesta «especialmente en sectores como la sanidad, el trabajo social, la educación y la administración pública».
Según los datos que maneja el Observatorio, el 3,5% de la población trabajadora sufre acoso moral o mobbing. Teniendo en cuenta que en Euskadi trabajan cerca de un millón de personas, 35.000 empleados sufren este acoso a diario.
No obstante, como ocurre con otras situaciones de acoso, apenas se denuncian los casos. Según los cálculos del observatorio, cada año en el País Vasco se denuncian aproximadamente una media de 2.500 casos de acoso moral en Inspección de Trabajo, en el Instituto de Salud Laboral, Osalan, y en los juzgados.
«Estas cifras suponen que el nivel de intervención con denuncias es del 8%, más o menos lo que ocurre con la violencia de género, que es otra forma de acoso y en la que se denuncian sólo el 8% de los casos», añade Marcos. En el caso del acoso laboral, las denuncias «son la punta del iceberg porque todo lo demás está oculto».
Desde que en 2001 se reconoció jurisprudencialmente el acoso moral en el trabajo, la cifra de sentencias fue creciendo año tras año. La crisis económica de los últimos años, en cambio, ha provocado que se dejen de denunciar los casos. «La situación es terrible porque se están jugando su salud y su vida pero hay trabajadores que no pueden salir de la empresa, porque no pueden permitirse perder el puesto de trabajo ni ese salario. Tienen que soportarlo», añade.
¿Qué hacer ante el acoso?
Las situaciones de acoso serían menores si las empresas pusieran en marcha planes de evaluación de riesgos psicosociales. Es decir, prevenir antes de curar. La realidad, en cambio, revela que sólo el 18% de las empresas del Estado realiza estas valoraciones entre sus empleados, con las que se pueden detectar estas situaciones de acoso, según los datos de la encuesta europea presentada ayer. Según explica el coordinador del observatorio, lo peor es que estos planes de evaluación «son obligatorios desde 1995».
Según explica Marcos, cuando un trabajador reconoce que está sufriendo mobbing, en primer lugar debe ponerlo en conocimiento de la empresa, salvo en las situaciones en que el acosador sea el propio dueño. «En esos casos no hay más solución que irse», añade.
En el resto de casos, la empresa debe poner en marcha mecanismos como un protocolo de resolución de conflictos, la implicación de personas de confianza que «cortocircuiten la situación», que se tomen medidas de organización como la separación física entre las personas implicadas...
Si esto no funciona, o en los casos en los que el acosador es el dueño, el siguiente nivel de denuncia es la Inspección de Trabajo y Osalan, que ofrecen mediación y arbitraje en estos casos.
Si la situación sigue sin resolverse, hay que ir a juicio. «El problema es que no existe todavía suficiente formación y sensibilidad judicial sobre esta problemática. Es algo que intentamos cambiar desde el observatorio», explica Marcos.
En el observatorio recomiendan evitar llegar a juicio. «Como abogado he intervenido en cien casos y solo hemos conseguido la reinserción en el puesto de trabajo en dos. La resolución habitual es la salida indemnizada fuera de la empresa», recuerda el coordinador.
Tipificado en el código penal
La reforma del Código Penal, que a partir de noviembre tipifica de forma específica el acoso moral laboral como delito, no parece que vaya a ayudar en los procesos. «Hasta ahora, las situaciones de acoso también se contemplaban en el Código Penal, de forma más abierta. Se castigaba hasta con dos años de cárcel. Ahora, la definición añade más requisitos, mantiene los dos años y excluye, entre otras cosas, el acoso entre iguales o de abajo a arriba. En la práctica supone una despenalización», añade Marcos.
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En el puesto de trabajo. Se calcula que el 3,5% de los trabajadores sufren acoso laboral en el trabajo. :: MIKEL FRAILE

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