Creada hace poco más de un mes, ayer se presentó en sociedad la Asociación de Escritores de Euskadi/Euskadiko Idazleen Elkartea (AEE/EIE). Luisa Etxenike, como presidenta de esta nueva agrupación, «que tiene como objetivo aglutinar», explica que «acoge a escritores que trabajan tanto en castellano como en euskera. Con la misma naturalidad que el bilingüismo vive en Euskadi vive en nuestra asociación y en los actos privados y públicos que organicemos».
Para la presentación se eligió como escenario el Palacio de Aiete y se contó con la presencia del delegado de Cultura del Ayuntamiento de San Sebastián Denis Itxaso, del director de Promoción de la Cultura del Gobierno Vasco Mikel Toral, y escritores como Mila Beldarrain, Javier Maura y María Eugenia Salaverri.
Luisa Etxenike relataba ayer que «el verano pasado iniciamos el proyecto. En nuestro caso las cosas no se hacen tanto por necesidad como porque en un momento determinado se concentran los entusiasmos y las energías para hacerlos. Vivimos en una época estimulante la crisis plantea una forma de depresión, pero también de interrogación. Hay muchas preguntas, incertidumbres y diagnósticos por hacer».
Los casi cuarenta integrantes de la asociación se conocían de otros proyectos. Además de Etxenike como presidenta de la asociación, la junta está integrada por Alex Oviedo como secretario, Javier Maura es el tesorero y los vocales son Eli Tolaretxipi, Javier Otaola y Kepa Murua.
Sede en Bilbao
Todavía sin un local para la sede, se ha constituido formalmente en Bilbao y también estará en esta ciudad la sede física. «Todavía no hemos acabado de cerrar el lugar, así que no podemos decir nada pero si resultan las negociaciones estaremos ubicados en un lugar que permitirá relacionarnos con el entorno. Hemos elegido Bilbao, entre otras cosas porque la mayoría de los socios, por una cuestión demográfica, son vizcaínos. Pero garantizo que vamos a tener presencia en las tres capitales de los territorios históricos. La creación fue en Bilbao, la presentación en Donostia y el primer acto, que tendrá lugar el mes que viene, en Artium de Vitoria. Tenemos que cambiar esa idea de que entre una ciudad y otra hay una distancia enorme».
El debate va a ser clave en el trabajo de esta asociación. «Los proyectos de los seres humanos siempre tienen que ver con las emociones humanas. La crisis nos ha puesto a pensar. Había una especie de inercia que ahora se ha roto surgiendo pensamientos, hay contentos y descontentos, hay esperanzas que van cristalizando. En nuestro caso el entusiasmo nos ha llevado a decidir invertir nuestro tiempo en este proyecto», comenta Etxenike.
También señala que «en el ámbito de la literatura y en el del arte en general hay replanteamientos que hacer. Tenemos que preguntarnos qué está pasando con el arte, que relaciones tiene con el mercado, qué va a pasar con las nuevas tecnologías que suponen un reto impresionante, qué significa hablar de globalización de la que hablamos constantemente, muchas veces con parámetros que son del patio de nuestra casa. La crisis no sólo está llevando a un cambio emocional sino también a remover las mentes intelectualmente hablando, a una especie de catarsis. Nuestro propósito es contribuir a generar debates, a apuntar respuestas. Queremos aportar ideas y propuestas en el debate que debe comenzar ya a emerger: qué va a pasar después de la crisis, cómo se van a visibilizar esos cambios profundos que se están gestando. Queremos estar en ese debate».
Están previstos contactos con otras asociaciones similares del resto de España. «El camino está muy marcado porque la mayoría de nosotros tenemos una relación previa. Institucionalmente todavía no ha habido ninguna relación porque llevamos funcionando poco más de un mes, pero está claro que hay que colaborar. Los mismo con las instituciones y empresas privadas. Ahora que hay recortes en Cultura debemos aportar ideas. La cuestión no es tanto de dinero sino de saber cómo invertirlo».