El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, y el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, visitaron ayer los terrenos de Zubieta (Donostia) en los que se están construyendo los viales de acceso al Centro de Gestión de Residuos, así como al nuevo polígono industrial y al centro penitenciario.
Los trabajos se encuentran en su fase inicial que consiste, básicamente, en el movimiento y acondicionamiento de las tierras para la construcción del vial de acceso de Eskuzaitzeta. Éste permitirá alcanzar la plataforma donde se asentarán las nuevas infraestructuras destinadas al tratamiento de residuos. Esta fase se prolongará hasta finales del presente año.
El Consejo de Administración del Consorcio de Residuos aprobó el mes pasado sacar a concurso la construcción, puesta en marcha y explotación del Centro de Gestión de Residuos, por un importe de licitación de 223.446.500 euros más el IVA correspondiente. A esta cantidad hay que añadir un contrato de 50 millones de euros para operar y mantener la planta, con la posibilidad de una prórroga de otros cinco años por 53 millones.
El plazo de presentación de ofertas finaliza el 15 de octubre. Se prevé que la adjudicación definitiva se realice en enero de 2011 y que el centro esté operativo en 2013, año en el que se cerrarán los tres vertederos activos en Gipuzkoa.
Seis alianzas de empresas han mostrado interés en construir la incineradora de Zubieta. De momento, sólo se han dirigido a la Diputación indicando que están dispuestas a participar en el concurso para adjudicarse la ejecución de la planta. Casi con total seguridad estos seis grupos se presentarán y, probablemente, se sume alguno más.
Empresas punteras
Los gigantes del sector se disputarán el jugoso contrato. Una de la alianzas más potentes la forman FCC, una de las principales constructoras españolas, y Veolia. La planta que esta última gestiona en Lille fue visitada en mayo por responsables forales. A estas dos se suman la alemana Voll Ron y Serbitzu. Esta última es una empresa guipuzcoana que gestiona el mantenimiento de la AP-8 y AP-1, y que ha extendido su actividad al tratamiento de residuos.
También concursan unidos Tiru y Képpel Seghers. Gestionan, entre otras, la planta de Issy les Moulineaux, uno de los municipios que conforman el entorno de París, incineradora que también fue visitada por la delegación guipuzcoana en el viaje citado. Sorprendió por su encaje en plena trama urbana, sin que externamente nada delatara que se trataba de una incineradora, asemejándose más bien a un edificio de oficinas.
Una tercera alianza es la constituida por la guipuzcoana Moyua y Urbaser. Esta última forma parte del Grupo ACS y gestiona ocho incineradoras.
MCC se ha interesado en el proyecto, en unión con la también guipuzcoana Amenabar, así como con Sener (gestiona la incineradora vizcaína de Zabalgarbi) y el Grupo de Reciclado de Materiales y Residuos (Cenim).
Una quinta alianza es la formada por Cespa (filial de Ferrovial) y Novergy. El Ecoparc 3, donde se encuentra la planta incineradora de Sant Adrià del Besòs, está gestionado por la empresa Ecoparc del Mediterrani, S.A., participada mayoritariamente por Cespa.
La sexta unión la constituyen el gigante francés de la construcción Vinci, Befesa (filial de Abengoa) y la guipuzcoana Galdeano.
Sistema de depuración
La planta de Zubieta dispondrá de un sistema de depuración de gases que costará 31 millones de euros. La legislación fija el límite de óxidos de nitrógeno en 200, pero el Consorcio de Residuos se ha comprometido, y así consta en la Autorización Ambiental Integrada, en reducirlo a 70».
Por lo que se refiere a las dioxinas y furanos, la ley permite emitir 0,1ng/nm, cuando en el pliego de condiciones se ha fijado un máximo de 0,07ng/nm3.
El aprovechamiento de la combustión se realizará mediante su transformación en electricidad equivalente a 30 megawatios.