Unanimidad. La inclusión de una nueva subida a Jaizkibel va a cambiar la carrera. Los más precavidos vaticinan que en la primera incursión en el puerto no habrá excesivo movimiento pero minará a quienes estén justos de fuerza. Los más osados hablan de una trituradora y de que, por fin, se le va a sacar a la orografía guipuzcoana todo el jugo exigido. Hablamos con varios directores en la reunión celebrada en el Kursaal ayer por la tarde. Nervios, tensión, e ilusión. Todos piensan que el ganador saldrá de entre aquellos ciclistas que acaban de terminar el Tour de Francia.
Entre ellos, el ex ciclista Davide Bramati, ahora director del Quick Step, que aterrizó en Donostia con Barredo como hombre fuerte, aunque matizó que «cualquiera puede meterse en el grupo cabecero. No tengo dudas de que el ganador va a salir de aquellos ciclistas que acaban de concluir el Tour. Va a ser una Clásica atípica precisamente por la doble subida a Jaizkibel. No me atrevería apostar por nadie en concreto, pero Samuel Sánchez corre en casa, y si se ha recuperado de su caída, que posiblemente le apartó del podio, estará en los momentos clave».
Guiseppe Martinelli, su homólogo del Astana, eludió pronunciarse sobre la ausencia de Alberto Contador, que acaba de desvelar que no seguirá en el equipo kazajo. Pero se le veía ilusionado al hombre. «Astana no es solo Alexander Vinokourov en esta Clásica San Sebastián. David Navarro viene de correr en la ronda gala y puede tener un buen día para lucirse, pero la carrera va a ser imprevisible, así que estamos preparados para cualquier configuración en la parte delantera. Se va a ver un bonito espectáculo».
Cunetas repletas
Tiene razón Martinelli. Las cunetas de Jaizkibel y del resto de lugares por los que transcurre la prueba van a estar repletas. Este año, se disfruta por partida doble. Neil Stephens, a quien vimos en un estado de forma que ya exhibió en la subida del Giro a Plan de Corones, nos confesó que sus amigos van a tener que madrugar. El director del Caisse d'Epargne considera que «la doble subida a Jaizkibel obliga a situarse en la carretera antes, pero ya era hora de que se aprovechara bien la orografía guipuzcoana. El paisaje es precioso, y tenemos mimbres para convertir esta prueba en más espectacular si cabe. Va a cambiar la carrera por completo, en parte depende lo que el pelotón esté dispuesto a arriesgar pero incluso si en la primera ascensión no hay ganas de cambiar la carrera, la subida pesará en las piernas».
Luis León Sánchez será el hombre fuerte de los dirigidos por el australiano afincado en Oiartzun. «No va a haber sorpresas. El ganador saldrá de quienes han corrido el Tour».
Andy Schleck, flamante segundo clasificado en la ronda gala tras su duelo, en ocasiones polémico, con Contador, será la principal atracción de la carrera, y su director Dan Frost, del Saxo Bank, reconoce que no es oro todo lo que reluce «porque Andy tendrá que calibrar sus fuerzas en carrera, el Tour terminó hace una semana y tendremos que ver. De todas formas, partimos con la ilusión de que nuestro jefe de filas esté fuerte, pero tenemos alternativas, debemos saber jugar nuestras bazas y estar atentos a la carrera. Y a la primera subida a Jaizkibel, que puede ser decisiva. Lo bonito es que será como una nueva carrera».
Joxean Fernández Matxin, que vino con Eros Capechhi como hombre a tener en cuenta del Footon Serveto «está rápido y está bien», apuntaba a Joaquín Rodríguez como uno de los favoritos. «Un año estuvo en la Clásica en las filas del Saunier Duval que yo dirigía, y quedó segundo. Y porque ganó Tino Zaballa, que llegó escapado... Vamos a ver un gran espectáculo», sentenció.