Ya se han publicado las bases del XXIX Certamen de Pintura Ignacio de Iriarte que se celebrará el 17 de agosto dentro del programa de las fiestas de Andramari. El tema de la exposición es genéricamente Azkoitia y podrán participar todos los que lo deseen, no existiendo limitación de dimensiones, técnica o número de obras a presentar en el mismo. Los participantes deberán acudir provistos de los elementos necesarios para efectuar sus trabajos, los cuales deberán ser realizados al aire libre en el término municipal. El sellado de materiales se realizará en el Ayuntamiento de 9 a 10 de la mañana, y los trabajos se entregarán en Torre Zuri Erakustokia antes de las 15 horas. El fallo del jurado se dará a conocer a las 19,30, al comienzo de la exposición de todas las obras presentadas que se expondrán en Torre Zuri Erakustokia.
En cuanto a la recogida de obras, se podrá realizar el mes de Septiembre, en horario de lunes a sábado, de 8 a 3 de la tarde en la Inspección del Ayuntamiento. Hay que recordar que las obras que se dejen quedan en manos del Ayuntamiento y que la organización no se responsabiliza de los desperfectos que puedan sufrir las obras. La bolsa de premios, que se concederán en función de la categoría de las obras; será de 1.600 euros, y trofeos.
Apuntar que el precio de venta de las obras no galardonadas no superará la cantidad mínima establecida en los premios y que las obras premiadas quedarán en poder de la Organización. La dieta será de 10 euros ó comida.
Ignacio Iriarte
Ignacio Iriarte Zabala, el pintor que da nombre a este concurso nacía en Azkoitia en 1621. Desde pequeño mostró cualidades para el arte y sus padres lo mandaron a estudiar primero a Gazteiz y más tarde a Madrid, para llegar con 22 años a Sevilla.Trabajando en el taller de Francisco Herrera el Viejo, se dio cuenta que controlaba mejor la técnica paisajística que la de las figuras humanas. Se casó por primera vez en 1646 y tras tener una hija enviudó, volviendo a casarse y teniendo cinco hijos más. Funda una Academia de Bellas Artes en Sevilla en colaboración con los pintores Murillo, Valdez, Medina y otros. En 1670 cae enfermo y antes de morir escribe en su testamento "...soy de la villa de Azkoitia, en la provincia de Guipuzcoa..."
El que hoy en día está considerado como el mejor exponente y maestro de la Escuela Sevillana, moría sin haber hecho fortuna y sin deudas. Su cuerpo continúa enterrado en la Catedral de esta ciudad.