Es uno de los deportes que más se practica en todo el mundo. Comenzó a experimentarse en lugares como Australia o California. Y aunque durante muchos años se le relacionaba directamente con un hippy alrededor de una hoguera hoy el surf está de moda. Al menos eso dicen los números: en San Sebastián aporta 8,3 millones de euros al PIB local y atrae a unos 6.500 turistas al año. La estancia mínima de un turista es de dos días, y la de un surfero alcanza los siete, con un gasto medio diario de 59 euros. Existen ya establecimientos especializados en alojamiento que facturan anualmente más de 80.000 euros e invierten por valor de más de 14.000 euros, con una plantilla media de seis personas. El surf da empleo a 93 personas a tiempo completo, y la facturación global de las tiendas especializadas supera los 6,5 millones de euros anuales.
Con estas cifras no es de extrañar que, en el País Vasco en general y en San Sebastián en particular, se quiera apostar por profesinalizar e impulsar el surf.
El pasado viernes se presentó un ambicioso proyecto relacionado con dicho sector: «Surf City Donostia». En colaboración con CEIT y ESTIA -Ecole supérieure des Technologies industrielles Avancées-, el Ayuntamiento de San Sebastián tiene como objetivo establecer un cluster que permita definir y ejecutar una estrategia para crear e impulsar el nuevo modelo de producto turístico en torno al surf respetando en todo momento la sostenibilidad que debe observar su desarrollo.
«Estamos analizando lo que puede ser el surf como industria y como motor del tejido económico», afirma desde Fomento del Ayuntamiento de San Sebastián Maite Ayestarán. «La manera de impulsar el sector -asegura- es el trabajo en cluster. Estamos convencidos de que tienen que estar involucrados todos los agentes que tienen que decir algo en este sector».
Becarios
El viernes, por primera vez, todos los agentes se reunieron para tratar el asunto. Sin embargo el estudio del cluster lleva ya unos meses en marcha. El pasado abril tres becarios viajaron a California y Australia para conocer de primera mano cómo funciona el mundo del surf en los destinos punteros. «Los becarios, que vuelven en septiembre, están teniendo mucha relación y entrevistas con toda la industria para ver de primera mano cómo funciona la cadena de valor, cómo son los procesos, cómo se abastecen, las formas de venta, la formación. Están avanzando mucho también en el tema asociativo y traerán muchas recomendaciones, además de muchísimos contactos que hagan que en el futuro el sector pueda beneficiarse con ello», explica Ayestarán.
Los resultados del estudio previo, relativo a las capacidades de innovación del sector a nivel local, permiten ver las dos caras de la moneda: las ventajas competitivas por un lado y los factores críticos por otro.
Los puntos fuertes que se han puesto de manifiesto permiten ver que hay un elevado número de empresas dedicadas al surf: desde escuelas hasta ingenierías. En este sentido, también se ha descubierto que en todas esas empresas algunas se dedican al ámbito de la innovación en el sector. Y que por tanto -tercera ventaja competitiva- en San Sebastián hay una conciencia clara de que innovar es necesario. Por otra parte, se ha detectado una clara predisposición en cuanto a colaboración y cooperación, a través de los diferentes agentes. Entre los diversos centros de investigación con los que cuenta el sector, destacan varios que son punteros.
La sexta ventaja competitiva está determinada por el compromiso que ha adquirido la Administración, que cuenta ya con muchos de los servicios necesarios para llevar a cabo el cluster. Y por último, la situación geoestratégica destacada en la que se encuentra el sector en Donostia.
Debilidades
El resultado del estudio revela también los trece factores críticos a los que se enfrenta el proyecto. El tamaño de las empresas es generalmente pequeño, ya que la mayoría de ellas cuentan con 1 ó 2 empleados en su plantilla. No hay cultura de innovación y, por lo tanto, tampoco hay una organización que permita regularla, financiarla, seguir una estrategia... Tampoco existe una colaboración entre empresas del mismo sector ya que se ven como competencia directa entre ellas. El entorno económico y social tampoco ayuda, debido a la situación de crisis y apuro que se vive. Las relaciones con la Administración no son precisamente cercanas y tampoco hay una gestión del conocimiento que ya existe sobre el sector. Y para finalizar: la competencia. Mercados emergentes como el chino están haciendo mucho daño a empresas que se dedican a la construcción de tablas de surf. En Euskadi ninguna empresa podría competir contra el gigante asiático.
Y precisamente para hacer frente a esos puntos débiles se quisieron destacar varios factores clave en los que hacer hincapié para que el cluster llegue a buen puerto. En primer lugar, es necesario conseguir que todo el sector se involucre. Del mismo modo, se incidió en la obligación de que exista una predisposición «real» por parte de las empreas del sector a la cooperación y colaboración con otras empresas del sector y con centros de investigación y universitarios. Sin pasar por alto la «creación e impulso» de centros de investigación punteros que sean conscientes del potencial del sector y estén interesados en colaborar en proyectos de investigación para el surf. Y en cuarto y último lugar, que exista un compromiso firme para que se impulse y se apoye desde las instituciones públicas a la innovación en el sector mediante subvenciones, programas o foros de innovación.
Fomento capitanea la iniciativa, de momento: «Seréis los agentes los que tengáis que sucedernos y liderar el proyecto, colaborando entre vosotros para impulsar el negocio del surf. Aunque siempre estemos ahí», sentenció Ayestarán.