El Museo de la Industria Armera nació con vocación de ir incorporando nuevos elementos y en ese sentido se siguen añadiendo piezas que van formando el mosaico de lo que ha supuesto el trabajo en la historia de Eibar. Junto a bicicletas y máquinas de coser, la instalación ubicada en Portalea presenta también multitud de imágenes del Archivo Municipal, y pronto se podrá ver también una de las cámaras que tomaron aquellas viejas fotografías. El taller Restaurarte de Durango trabaja ahora en la restauración de una cámara fotográfica del Fondo Castrillo Ortuoste, una pieza que data de 1910 según los datos con que cuenta el Ayuntamiento y que próximamente se podrá ver junto al resto de la colección del Museo.
El proceso de recuperación de la cámara fotográfica comenzaba hace un mes y continuará durante dos o tres meses más. «Lo que es la caja de la cámara está en un estado bastante bueno, pero las patas que la sujetan son las que están más deterioradas» explica Ana Gutiérrez, responsable de Restaurarte junto a Silvia Corral. El primer trabajo se ha desarrollado en otra empresa, TSA, que ha aplicado un tratamiento para acabar con la carcoma. «Se ha usado un método llamado atmósfera inerte, en el que se sustituye el aire por un gas que acaba con la carcoma sin dañar la madera ni el resto de materiales». Este tratamiento de desinsección se ha seguido también con otros materiales que la familia de fotógrafos Castrillo Ortuoste donó al Ayuntamiento, tales como trípodes de madera, prensas o peanas.
La cámara fotográfica continuará su proceso de restauración con el fin de que sea expuesta. Básicamente consistirá en consolidar las zonas más dañadas. «Hay distintas maderas. Intentaremos desmontar lo menos posible para evitar desajustes» señala Gutiérrez sobre una cámara que funciona. «Quitaremos el barniz, habrá que filtrar una resina para consolidar la madera, tapar los agujeros, reconstruir los bordes que están dañados y pintar imitando la veta de la madera». Un barnizado final con goma laca cerrará un proceso laborioso que se remata con la limpieza de los elementos de latón.
La cámara que una vez restaurada formará parte de la colección expuesta en el Museo de la Industria Armera es de la marca italiana Fiamma y fue fabricada en torno a 1910 en Florencia. En ella se empleaban negativos en placa de vidrio que tenían un tamaño de 18x24 centímetros.
Visitantes de Eibar y de fuera
La actividad cultural baja el pistón en Eibar durante el verano pero la ciudad se convierte también en receptora de personas que pasan sus vacaciones en el entorno. Así lo nota el Museo de la Industria Armera que, igual que la playa, acusa los efectos de la climatología en su afluencia de público. «Se nota un aumento del número de visitantes los días de vacaciones en que hace mal tiempo» explica Nerea Alustiza, concejala delegada del Museo.
En el día a día se detecta la presencia de personas que llegan a visitar la instalación por encontrarse pasando sus vacaciones en agroturismos u hoteles de la zona. La información con que cuentan los puntos de alojamiento sobre esta oferta museística juega un papel importante.
Un fenómeno que también se produce es la afluencia de eibarreses que acuden al Museo con la llega de familiares y amigos que residen fuera de la ciudad. «Ocurre que hay muchos vecinos que vienen con gente de fuera, tanto eibarreses que residen en otras poblaciones como gente que no conoce nuestra ciudad», señala Alustiza.
El cambio de actividad en verano conlleva también una variación en los horarios habituales del Museo. Así, durante el mes de julio se puede visitar el recinto de martes a viernes en horario de 16.00 a 20.00. En el mes de agosto, el horario pasará a ser de mañanas, también de martes a viernes pero de 10.00 a 13.30 horas, a excepción de la semana del 16 al 20 de agosto en que permanecerá cerrada la casa de cultura Portalea en la que se ubica el Museo.
Las instalaciones del Museo presentan dos zonas de visita, una centrada en la industria de la armería, la más característica de la ciudad. La otra, abierta en el año 2009, supone un centro de interpretación de la historia de la ciudad de Eibar, a través de su industria.