Los vencejos permanecen colgados en uno de los aleros del edificio, al parecer con la finalidad de que otros individuos de la especie no aniden. Haritzalde recuerda que esta ave está protegida.
La asociación recuerda que el vencejo común (Apus apus) es una especie protegida y tipificada por el Catálogo de Especies Amenazadas como de Interés Especial y desraca que «el maltrato animal puede constituir un delito o falta castigado por Código Penal». DV




