El incremento de la ocupación en el sector industrial en el segundo trimestre refleja, según Adegi, «una tendencia de incipiente recuperación de la actividad», aunque señala que es muy desigual en los diferentes sectores industriales. Así, recuerda que el de la máquina-herramienta, de gran relevancia en Gipuzkoa, se encuentra en una fase más lenta porque sus ciclos son más largos. De hecho, entró más tarde en la recesión, pero también tardará más en recuperarse.
El secretario general de Adegi, José Miguel Ayerza, también subraya a DV que la construcción es otro de los sectores dentro de la economía guipuzcoana que necesitará de más tiempo y más actividad para recuperar empleo.
Además, señala que esta situación hay que contemplarla en un contexto global que está lleno de incertidumbre. Así, recuerda que el último informe del FMI indicaba lo ya que apuntaba Adegi, «que la recuperación será lenta, débil y con importantes incertidumbres».
De hecho, señala que el organismo mundial prevé para el segundo semestre una ralentización de la recuperación, especialmente en las economías avanzadas, «que son nuestros principales clientes». Por lo tanto, el secretario general de Adegi hace una valoración positiva de los datos de empleo, pero sin echar las campanas al vuelo, «porque hay que ser cautelosos».
Así, apunta que es muy difícil hacer previsiones a futuro porque todos los países van a tener en 2011 un incremento de la actividad inferior al de 2010, incluidos los países emergentes -China, Brasil, Rusia y la India-. Se estima que EE UU crezca el próximo año un 3% y Europa un 1,5%. Por lo tanto, señala que se va a necesitar bastante tiempo de crecimiento continuado para recuperar ritmos de actividad que permitan la creación de empleo sólido y sostenido.
En todo caso, adelanta que la recuperación será desigual por sectores, pero también por mercados.
En lo que sí incide es en el compromiso de las empresas guipuzcoanas por mantener los puestos de trabajo a pesar de las dificultades económicas. Así, destaca que frente a la crisis de principios de los 90, en la que el desempleo se elevó al 25%, en esta recesión se ha logrado atemperar el aumento del paro a pesar de registrar caídas similares de PIB.
«Esto pone de relive la importancia de las personas, la apuesta que han hecho las empresas por mantener los puestos de trabajo, conocedoras de que es la clave para competir en un nuevo entorno económico, donde el núcleo de la actividad, la principal materia prima son las personas», subraya.
Es también, según José Miguel Ayerza, reflejo de quince años de inversión formando trabajadores, un esfuerzo que no quieren echar por la borda.