Al contrario de lo que se pudiera pensar, la globalización y la revolución tecnológica y digital no arrinconan las lenguas minoritarias, como el euskera, sino que les abren un sinfín de posibilidades informativas y comunicativas, siempre que sepan encontrarse o se creen los medios y herramientas para conseguirlo.
Esta es la idea que se explica y defiende en el curso de verano de la UPV 'Euskera 2.0', que ayer se presentó en el Palacio Miramar de Donostia y que contó en el acto inagural con la presencia de la consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Blanca Urgell, y el director de Coordinación e Investigación, Iván Igartua.
Para lograr este objetivo, Urgell declaró que el Ejecutivo autonómico seguirá invirtiendo en Política Lingüística, subvencionando con 1,6 millones de euros 150 proyectos que favorecen a la normalización e impulso del euskera.
Aunque el inglés sigue siendo el idioma dominante en internet, Urgell señaló que «cada vez es mayor la presencia en la Red de otros idiomas y usuarios» y apostilló que las lenguas minoritarias en peligro de extinción sobrevivirán siempre y cuando los hablantes se familiaricen con las tecnologías electrónicas, es decir, las conocidas como TICs (tecnologías de la información y la comunicación).
La primera ponente de la mañana fue Maite Goñi, quien explicó su proyecto web conocido como 'Euskaljakintza': un blog que creó en 2005 para motivar a sus alumnos de Bachillerato y que se ha convertido en toda una referencia para la divulgación, aprendizaje y uso del euskera en internet. El segundo conferenciante fue el gales Jeremy Evas, quien disertó sobre la relación entre la Web 2.0 y el multilingüismo. Y, por último, Gorka Julio habló del uso del euskera en un espacio virtual concreto, el de las redes sociales.
Espacio virtual multimedia
Aunque en la sociedad actual el concepto Web 2.0 está en boca de todos, a veces, su definición no está del todo clara. Las plataformas 2.0 son aquellos espacios virtuales multimedia que favorecen la participación, posibilitando que el usuario sea tanto creador como receptor de contenidos y, así, poder compartir informaciones, conocimientos u opiniones.
Esto, según Iván Igartua, tiene dos efectos claros: uno, facilitar un uso más informal y, por lo tanto, más libre de la lengua, lo que provoca que aumente su utilización; y, dos, el sesquilingüismo, o lo que también se conoce como la figura del 'hablante pasivo', que es aquella persona que puede entender lo que está leyendo, pero que carece de capacidad de respuesta en ese mismo idioma. Esta consecuencia se convierte en trascendental en el caso de las lenguas minoritarias, ya que, aunque el usuario no hable euskera, no le imposibilita consumir contenidos en este idioma, por lo que recurrirá a ellos mientras existan.
Y para muestra un botón, o en este caso, mejor dicho, una tecla, o un 'click', ya que el curso puede seguirse en euskera también de forma virtual a través de plataformas interactivas 2.0 como 'Twitter' o 'Facebook', para, de esta manera, motivar la participación de los asistentes o interesados.