Era una de las prioridades del hace poco más de un año recién estrenado Gobierno Vasco y algo que el propio sector pedía. Tras la creación y consolidación en la última década del amplio, heterogéneo y complejo sistema vasco de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), parecía llegado el momento de dar el tercer paso, el de la ordenación.
De la mano del consejero de Industria, Innovación, Comercio y Turismo, Bernabé Unda, el Ejecutivo de Patxi López ha dado un paso de gigante en uno de sus objetivos en el ámbito de la investigación: estructurar una de las patas más importantes del sistema, la de los centros tecnológicos; conformar al menos un grupo vasco de I+D+i con las capacidades, el talento y el tamaño suficiente para estar en la vanguardia europea y mundial; y clarificar el modelo de financiación de estas entidades.
La fusión este próximo viernes, día 16, de ocho centros que darán lugar a Tecnalia Research Innovation (TRI) y la integración de otros ocho en la alianza IK4, en este caso no fusionados sino bajo un modelo de relación federal, abren una nueva etapa en el sistema vasco de I+D.
Una etapa en la que quedan claramente configuradas dos plataformas tecnológicas con el tamaño suficiente para liderar proyectos de investigación a nivel europeo y con capacidad de apoyar a las empresas vascas en la mejora de su competitividad, desde las más pequeñas hasta las de mayor tamaño y proyección multinacional.
El hecho de que finalmente sean dos y no uno los grupos vascos de peso es un elemento positivo, ya que da a las empresas e instituciones la oportunidad de elegir el centro o proyecto que mejor se adapte a sus necesidades.
Dos modelos diferentes
Tecnalia es el mayor de los dos. La fusión de Inasmet, Fatronik, Cidemco, Labein, Robotiker, European Software Institute (ESI), Euve y Leia creará el mayor grupo privado de I+D+i del sur de Europa y quinto del continente, sólo superado por Fraunhoffer (Alemania), TNO (Holanda), VTT (Finlandia) y Sintef (Noruega). Los centros que formarán Tecnalia Research Innovation empleaban a finales de 2009 a 1.241 trabajadores y sumaban una facturación de 109 millones de euros.
El trabajo del Gobierno Vasco en este caso ha sido fácil, ya que los centros implicados habían iniciado el proceso de fusión antes de que entrara el nuevo Ejecutivo. La aportación del Gabinete López, además, ha sido polémica, ya que en contra de la propia Corporación forzó la entrada en el organigrama de Tecnalia del ahora ex viceconsejero Pedro Hernández para que acelerara los plazos de una fusión prevista inicialmente para enero de 2011.
Donde sí ha tenido un papel más impulsor ha sido en el caso de IK4, la alianza que forman CEIT, Cidetec, Gaiker, Ideko, Ikerlan, Tekniker y Vicomtech y a la que tiene previsto sumarse en breve Lortek, a los que requirió para que dieran un paso adelante y avanzasen hacia un modelo de colaboración más estrecha del que tenían. El resultado ha sido la creación de un grupo organizado bajo un modelo federal que aglutina a 1.250 profesionales y que el año pasado obtuvo unos ingresos superiores a los 80 millones de euros. IK4 se presentará corporativamente como una única entidad de I+D+i, aunque los centros que integran la alianza mantendrán su independencia en la gestión, excepto en las cuestiones corporativas.