Los hosteleros vascos confían en un repunte del turismo durante este verano. La primavera, ratifican, ha cubierto sus expectativas -algunos la califican de «magnífica»- y muchos abordan la temporada estival con una ocupación cercana al 90%. Eso sí, para poder mantener el atractivo de la oferta vasca y pelear por aumentar el tiempo de estancia de sus clientes, los establecimientos están ajustando a la baja los precios «hasta un 20%», explica el responsable de la Federación Vasca de Hostelería, Ángel Gago, secretario general también de los hosteleros vizcaínos.
El sector está deseoso de zambullirse en el optimismo para salir de esta prolongada crisis, pero Gago templa los ánimos y sostiene que, de cara al verano, «hay que ser cautos». «Puede salir lluvioso y perdemos la mitad de los clientes», alerta. No obstante, los hoteles confirman que el número de reservas para las vacaciones estivales está siendo superior al de otros años, lo que es «una agradable sorpresa», explica Fran González, secretario general de Aspagi, la asociación de hoteleros de Gipuzkoa. «La tendencia actual es que se reserve con muy poca antelación, como mucho dos días antes de viajar, así que es una muy buena noticia que para estas alturas tengamos ya un buen aprovisionamiento de peticiones».
Más noches de media
Cada establecimiento tiene libertad para establecer sus precios, pero en líneas generales las tarifas se están congelando o incluso reduciendo con respecto a años anteriores, apunta Iñaki Etxeguren, de la asociación Destino Bilbao, que agrupa a los hoteles de la capital vizcaína. «Los precios se están ajustando para incrementar las pernoctaciones, que en Euskadi han sido muy bajas, en torno a 2,3 noches por viajero en temporada alta y menos de 2 en temporada baja», explica. Esa moderación de las tarifas consiguió en mayo un aumento del 20% en la estancia media. El sector prevé que continúe esa tendencia al alza.
En cuanto al tipo de cliente que se espera, destaca el turista procedente de la propia comunidad autónoma vasca que visita un territorio distinto al que reside, en especial durante las semanas de fiestas de las tres capitales vascas. Las siguientes zonas que más turistas aportan a Euskadi son Madrid y Cataluña, que representan el 20% y el 16%, respectivamente, del turismo nacional del País Vasco. «Hemos perdido una parte importante del turismo procedente de Europa porque la competencia es muy fuerte, pero estamos recuperando al turista español, que antes viajaba al extranjero y ahora no puede hacerlo por culpa de la crisis», explica Kino Martínez, de la Asociación de Hostelería de Gipuzkoa.
Uno de los sectores que más tiene que celebrar en Euskadi es el del turismo rural. En lo que va de año ha atraído ya a 36.000 clientes a los destinos rurales vascos y existe la sensación de que se van a poder superar las cifras de 2009. Nekatur, la asociación que agrupa a estos alojamientos, espera avanzar también el ratio de pernoctaciones, habitualmente superior en los hoteles rurales respecto a los urbanos. «Estamos haciendo un gran esfuerzo por ofrecer también alternativas de ocio interesantes para un tipo de cliente 'urbanita', como deportes de aventura, actividades de artesanía o interpretación de la naturaleza», señalan en Nekatur.