Ocho de cada diez universitarios que acabaron la carrera en 2006 están trabajando, la mayoría en empleos ajustados a su formación y la mitad de ellos ha conseguido un puesto fijo. Las carreras sanitarias destacan por encima de la media con un 92% de inserción laboral y los sueldos más altos. Si la media es un salario de 1.500 euros, para los jóvenes que han completado estudios en el área de las ciencias de la salud los ingresos mensuales se elevan a 1.800 euros a los tres años de estar ejerciendo su profesión.
Son algunos de los datos más relevantes del estudio de inserción laboral de los universitarios vascos realizado por el Departamento de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco. El informe incluye por primera vez no sólo a los titulados de la UPV, sino también a los de las Universidades de Deusto y Mondragon Unibertsitatea. Analiza la situación laboral de las personas que finalizaron sus estudios en el curso 2005-2006 mediante una encuesta telefónica a 10.805 jóvenes efectuada entre noviembre de 2009 y enero de 2010.
La consejera Gemma Zabaleta explicó que los resultados del estudio demuestran que la formación cualificada «constituye un elemento clave para encontrar empleo estable y de calidad» en una coyuntura de crisis económica. «Si bien la pérdida de empleo se da en todas las categorías profesionales y en muy diversas ocupaciones, se ha producido con mayor intensidad en los puestos con menor formación y apenas ha tenido eco en los niveles profesionales más cualificados», señaló Zabaleta. Dos datos que avalan esta tesis: el peso de los titulados superiores entre la población ocupada ha crecido diez puntos en la última década al pasar del 24% al 34%; y el número de empleos destruidos desde el inicio de la crisis en Euskadi es de 23.000, mientras la cifra de universitarios ha aumentado en 15.000.
Los titulados en ciencias de la salud -Medicina y Enfermería- presentan la tasa de ocupación más alta, del 92%, seguidos de los que cursaron estudios técnicos (82%) y los licenciados en el área económica-jurídica (80%). El resto se sitúa por debajo de la media: los del área de ciencias sociales, en el 79%; los del campo de ciencias experimentales, en el 75%; y los de estudios de humanidades, en el 71%.
Por primera vez en los diez años que se realizan estos estudios, las mujeres presentan niveles de empleo más altos que los hombres -81,6% frente a 78%- y dos puntos menos de paro. Sin embargo, cobran 113 euros de menos al mes (1.535 ellas, 1.648 ellos). «Persisten los distintos niveles de calidad de empleo, desde el salario a la estabilidad laboral».
Mayor nivel de formación
También es reseñable que el acceso masivo de la juventud vasca a estudios de nivel superior durante las últimas décadas ha elevado de forma muy significativa el nivel de cualificación de la población en edad de trabajar.
Desde el 2000, la población universitaria ha crecido en más de 106.000 personas y la que cuenta con estudios secundarios en más de 116.000. Por el contrario, hay cerca de 200.000 personas menos cuyo nivel formativo no pasa de estudios primarios. Este incremento del nivel formativo tiene su reflejo en los datos de población ocupada: el peso de los universitarios sobre el total de ocupación ha crecido 10 punto en diez años (del 24% en 2000 al 34% actual).