Diez años después de que Fidel Castro expresara que «Revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado», su hermano y sucesor, el general Raúl Castro, intenta aplicar la idea frenada por el «bloqueo interno» derivado de la burocracia gigantesca y la centralización. Crear una nueva provincia, la 15, que surge de la división de la provincia de La Habana en dos, Artemisa y Mayabeque, es el último proyecto para ahorrar costes y racionalizar el «perfeccionamiento funcional y estructural de la Administración del Gobierno».
Así se expresó José Ramón Machado Ventura, miembro del Buró Político y primer vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros. La propuesta sería aprobada en la próxima sesión de la Asamblea Nacional. La ciudad de La Habana (2.100.000 habitantes), con entidad propia, acoge a los organismos de La Habana Campo, sin capital propia. En sus 19 municipios viven 750.000 habitantes que realizan la mayoría de los trámites en la metrópoli. De rebote, intentarán hacer menos tensa la vida cotidiana.
Los nuevos linderos políticos administrativos contemplan que Artemisa, al oeste, sea la capital homónima y tenga once municipios, entre ellos Mariel, municipio portuario que se prepara para sustituir el tráfico comercial que ahora llega al puerto de La Habana, donde se avanzan planes para reconvertirlo en terminal turística.
Al este queda la provincia de Mayabeque, hoy parte de la capital. En los nuevos linderos hay un trueque. Porciones de municipios de La Habana del Este -donde se sitúan las playas más próximas a la urbe-, Guanabacoa y Cotorro pasan a la futura administración local, y «pequeños territorios y franjas colindantes» se integrarían en el mapa capitalino.
Autoridades locales destacaron las potencialidades de desarrollo de los territorios bien en el aspecto agropecuario, industrial y científico-técnico. Esta zona entra en los planes de expansión del Ministerio de Turismo para construir conjuntos residenciales y campos de golf. Ese plan necesitaría otro más ambicioso como el reconocimiento de la ley de compraventa de viviendas en el país, actualmente limitada al régimen de permutas, es decir, al cambio pelo a pelo, aunque en ocasiones hay pagos en efectivo que son ilegales.
Otro cambio en aras de la funcionalidad ha sido la promoción de Gustavo Rodríguez como nuevo ministro de Agricultura, sector vital en la producción de alimentos, asunto de «seguridad nacional», según ha repetido el general Castro. Las quejas por la falta de alimentos aumentan entre la población. La crisis se nota en las estanterías, incluso en las tiendas de divisas. Y varias fuentes confirmaron a este diario que estibadores, argumentando que no había arroz para consumo nacional, se negaron a cargar un barco con grano destinado a ayudar a Haití.