La era de los grandes descuentos y las ofertas sin precedentes en los concesionarios llega a su fin, coincidiendo con el final de las ayudas del plan 2000E y con la subida del IVA, que a partir del 1 de julio gravará la compra de un vehículo con el 18% en lugar de con el 16% fijado hasta la fecha. Así lo cree al menos Juan María López Osa, secretario general de la asociación de empresarios guipuzcoanos de automoción (Aega).
En un encuentro con los medios previo a la asamblea general que la asociación celebró ayer en San Sebastián, López Osa admitió que «las cosas tienen que volver a la normalidad» y que el «enorme esfuerzo» que fabricantes y vendedores han hecho en el último año para bajar los precios y captar clientes en un momento de crisis y con el apoyo de las subvenciones, «no puede durar eternamente». Avanzó en este sentido que, además del lógico efecto que tendrá en el bolsillo del comprador la subida del IVA y el fin de las ayudas, los márgenes de los vendedores deberían volver a ser razonables, ya que «no se puede estar no ganando sistemáticamente». Señaló, en todo caso, que la debilidad del mercado obligará al sector a «seguir haciendo esfuerzos», y que más que una subida, se producirá una «adaptación técnica» de márgenes.
A nadie escapa que las ventas se reducirán a partir de julio, pero López Osa cree que «no será una debacle». Si se cumplen las previsiones de las patronales, que calculan una caída de ventas del 12% en el segundo semestre, el año se cerraría en Gipuzkoa con un aumento de ventas del 15%, gracias al incremento del 30% acumulado hasta mayo.
Relevo en talleres
Además de a los vendedores, Aega representa a otras actividades, como talleres, carrocerías, estaciones de servicio, tiendas de recambios o desguaces. López Osa pidió medidas de apoyo también para ellos. Reclamó que los talleres puedan acogerse a las ayudas generales que se dan a otros sectores, por ejemplo para la compra de maquinaria. Algo que «facilitaría el relevo generacional y la aparición de nuevos talleres, ya que hoy es muy difícil montar un taller por el elevado costo de las máquinas que cumplen con los estándares de los fabricantes». Recordó en este punto que la post-venta de automoción «es un sector estratégico igual que el de los fabricantes» y pidió a las administraciones que les tengan en cuenta como tal.
Preguntado por el conflicto de las ITV, abogó por cambiar el actual modelo de concesión y defendió un sistema por el que la inspección se pueda pasar en talleres autorizados, como ya sucede en otros países.