Astigarraga denuncia que vecinos de Hernani echan la basura en su localidad

El alcalde del municipio asegura que el volumen de desechos ha aumentado un 11% desde el inicio del puerta a puerta

A. LERATESAN SEBASTIÁN.

Desde que en Hernani se instaló el sistema de recogida selectiva de residuos Puerta a Puerta (conocido como PaP), la vecina localidad de Astigarraga ha sufrido «un incremento» de basura en sus contenedores, lo que ha hecho sospechar a sus vecinos que algunos hernaniarras pueden estar trasladando sus bolsas con desechos en sus coches para deshacerse de ellas en los contenedores del municipio sidrero. Es lo que se desprende del comunicado que difundió ayer el Ayuntamiento de Astigarraga, que denuncia que la reciente puesta en marcha del PaP en Hernani ha provocado un aumento del 11% en los residuos que recogen en su municipio, a escasa distancia.

Según informó en la nota el alcalde, Bixente Arrizabalaga (Hamaikabat), hasta el pasado 9 de mayo, cuando comenzó el nuevo sistema en Hernani, los servicios de Astigarraga recogían una media de 27.465 kilos de basura a la semana, cifra que ahora se ha elevado a 30.500 kilos, es decir, unas tres toneladas más, lo que equivale a un incremento del 11%.

Este aumento demuestra, a juicio de Arrizabalaga, «la existencia de un turismo de basura» que, de mantenerse, tendrá como consecuencia que a Astigarraga lleguen unas 158 toneladas más al año de residuos, lo que supondrá que la Mancomunidad de San Marcos puede facturar hasta 60.000 euros de más a Astigarraga «por una basura que no es suya». Arrizabalaga recordó que la mancomunidad, «controlada actualmente por los que defienden el PaP», decidió cobrar a los municipios no por su número de habitantes como antes, «sino por los kilos que recogen y que trasladan a San Marcos».

Resarcir por «el extra»

El alcalde de la población sidrera exige, por tanto, a esta entidad que «resarza» a su ayuntamiento por dicho gasto extra, al tiempo que irónicamente le propone rebautizar el sistema puerta a puerta, que además de Hernani funciona en Usurbil y Oiartzun, como el «puerta al pueblo vecino».

Un cálculo rudimentario, sin introducir variables, y partiendo de que una persona media genera alrededor de diez kilos y medio de basura a la semana, arrojaría la conclusión de que 286 vecinos se acercaron a Astigarraga a tirar la basura.

Arrizabalaga consideró que este asunto «se ha desmadrado» y opinó que «sólo el PSE puede hacer que se vuelva a la racionalidad restaurando las mayorías» en la Mancomunidad de San Marcos, que, según recuerda, está actualmente «controlada» por Ezker Batua y la izquierda abertzale.

«Sólo tienen que cesar al presidente, que está ahí en representación de Lasarte-Oria y a Duñike Agirrezabalaga, que ostenta la mitad de la representación de Donostia, un Ayuntamiento que ha expresado por abrumadora mayoría su apoyo al Plan de Gestión de Residuos (Pigrug)», dijo. «No hay que olvidar -agregó- que los ayuntamientos que apoyamos el Pigrug suponemos el 79,51% de la representación de San Marcos, que está secuestrada por una minoría».

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