Patxi Zabaleta (Leitza, 1947) se muestra cauteloso ante la operación policial del jueves en Bayona que permitió la detención del considerado jefe militar de ETA, Mikel Karrera Sarobe, y otros tres presuntos etarras, y expresa sus dudas sobre las consecuencias de estos arrestos. En su opinión, lo fundamental es que se avance en el camino de la pacificación y que el cese de la violencia sea unilateral y definitivo, que no queden restos de la organización terrorista ni se divida.
- Por sexta vez en dos años ha quedado descabezada la cúpula de ETA. ¿La operación policial de Bayona acerca el final de ETA como sostiene el ministro del Interior?
- No. Objetivamente no se puede decir que suponga un avance, ya que cuando reciben un golpe policial los grupos armados adoptan una reacción de reagrupamiento. No es una ayuda, ni mucho menos. Aralar siempre ha vindicado que el cese y el fin de la lucha armada debe hacerse por motivos políticos y debe ser unilateral. Sólo así sería definitivo. Policialmente no se acaba nunca con un grupo armado. La batalla hay que ganarla ideológicamente, y ahí está Aralar aportando la parte que le corresponde. En este sentido, sí se están dando avances.
- ¿Comparte que al detenerse al supuesto líder del núcleo duro de ETA podría ser más fácil el acceso a la jefatura de la organización del sector proclive a un alto el fuego?
- Es posible, pero no lo sé. No podemos hacer cábalas sobre si supone una ayuda o un perjuicio. La evolución deseable en este momento es un cese unilateral de la violencia y un final definitivo, que no queden restos de ETA ni se divida. Además, quiero subrayar una hipótesis posible: ¿quién nos puede decir que en esa reunión de Bayona no se estaban dando pasos precisamente en el sentido que dice Batasuna? ¿No habrán sido perjudiciales entonces esas detenciones? Igual las explicaciones y razones que ha dado el ministro del Interior son justamente las contrarias. Es posible que esta operación les haya venido políticamente bien a Rubalcaba, Ares, etcétera, pero deben saber que si el cese de la violencia no tiene que tener un precio político, el aprovechamiento político del hecho de la violencia, como hizo antes Mayor y ahora Rubalcaba, Ares y el PSOE, es democráticamente repugnante.
- Estas detenciones se producen tras la polémica suscitada por un supuesto cauce de comunicación entre el Gobierno y ETA, ¿qué lectura hace de este hecho?
- No se puede decir nunca que una cosa sea como consecuencia de la otra, pero la coincidencia en el tiempo no se puede negar.
- ¿Pero cree que hay alguna vía de comunicación abierta entre ETA y el Gobierno?
- No lo sé, pero sí debiera haberla. La obligación de todos los gobernantes es siempre buscar la pacificación por todos los cauces democráticos y con el respeto de los derechos humanos, civiles y políticos. Las últimas palabras de líderes del PP como Antonio Basagoiti y María Dolores de Cospedal, con sus exabruptos contra el diálogo, dejan en ridículo a Aznar y a Rajoy, que también negociaron con ETA.
- ¿Cree posible que se esté fraguando un alto el fuego de ETA a través de contactos con políticos?
- Desde Aralar no tenemos conocimiento de nada de eso. Lo más importante es proponer que el único cauce legítimo, eficiente y sostenible para la defensa de los objetivos políticos son las vías únicamente políticas. Nos sentimos profundamente contentos porque se constata que lo que nosotros hemos defendido desde hace decenios ahora no es solo aceptado sino también proclamado con convicción por la otra sensibilidad de la izquierda abertzale.
-¿Y qué ocurriría si ETA comete ahora un atentado, desoyendo las exigencias de Batasuna y de la propia ciudadanía vasca?
- Originaría una situación gravísima, no sólo en los términos materiales del atentado y de sus consecuencias, también en los políticos. Nos colocaría a todos en una situación muy difícil. Sería profundamente perjudicial para Euskal Herria y para el futuro de ese gran espacio de la izquierda abertzale 'zibil eta zabal' que propugna Aralar.
- ¿Cree que la libertad bajo fianza de Rafa Díez y el acercamiento de Otegi a la prisión de Logroño son indicios de que algo se está moviendo, como sostiene el PP?
- Los análisis del PP no soportan ningún examen de mínimo rigor. Rafa Díez no estaba en el grupo de los que iban a ser detenidos por formar parte de Bateragune; fue arrestado por coincidir en un lugar con Otegi y los otros arrestados, como consta en documentos judiciales. Por tanto, aunque ha sido procesado, su puesta en libertad es un hecho judicialmente normal y lógico. Y con respecto a Arnaldo, lo mismo, ha estado preso durante mucho tiempo hasta hace un año y medio en Martutene. Tratar de escandalizarse farisaicamente supone un aprovechamiento mezquino del hecho de la violencia. El PP quiere hacer regla de la dispersión como cuestión de normalidad, cuando es una medida que no está en el Código Penal y va en contra de las leyes penitenciarias.
- El PP ha dicho claramente que si hay negociación entre el Gobierno y ETA, el pacto con el PSE quedará en papel mojado.
- Eso significa su situación de desasosiego y desequilibrio interno, y supone una maniobra electoralista para sacar pecho. Pone también en evidencia la fragilidad extrema del pacto frentista en el que se asienta el Gobierno de Patxi López. Estos ataques han ido acompañados de una campaña de acoso contra Jesús Eguiguren, curiosamente uno de los que negociaron con ellos para formar el Ejecutivo vasco.
- ¿Qué opina de la labor que está realizando el mediador en conflictos internacionales, el sudafricano Brian Currin, y de la declaración de Bruselas?
- Tiene una trascendencia objetiva, supone una aportación favorable para este pueblo y es un criterio válido para requerir su cumplimiento a la organización ETA. Incluso la otra sensibilidad de la izquierda abertzale ha respondido afirmativamente. Nos sentimos identificados con esa propuesta de cese unilateral de la violencia y, a continuación, una solución dialogada de todos los problemas derivados de la utilización de la lucha armada. Ése es el camino, y quienes defienden de forma exclusiva los cauces policiales apoyan caminos que no son ni civilizados, ni democráticos, ni modernos, y además son ineficaces. La cuestión preocupante es si no les interesa la actual situación de 'status quo' para obtener beneficios políticos.
- ¿Qué opina de la misiva de históricos de ETA en la que apuestan por el fin de la lucha armada y defienden abordar el tema de las víctimas y el reconocimiento «de los daños causados»?
- Se trata de un documento con unas reflexiones muy sensatas que son merecedoras de ser tomadas en consideración. Conocemos el trabajo que estas personas están realizando. Hay que añadir que dentro del mundo de los presos existe un debate sobre la utilización o no de los caminos de reinserción y de beneficios penitenciarios. Es hora de superar el tabú sobre este tema.
- ¿Qué opina del plan de educación para la paz impulsado por el Gobierno Vasco?
- Hasta ahora hemos tenido negociaciones parlamentarias, pero no reuniones directas y bilaterales con el Ejecutivo de López. Desde el primer momento pusimos de manifiesto la necesidad de respetar y tomar en consideración a las comunidades de la docencia y a sectores presentes en los centros escolares. Los planteamientos de la consejera Isabel Celaá y del Ejecutivo tienen déficits muy serios desde el punto de vista democrático. Es una más de las horcas caudinas del PP a López. En estos momentos es un plan condenado al fracaso, porque se está produciendo la 'navarrización' de la Comunidad Autónoma Vasca. Es decir, no sólo hay actitudes frentistas y sectarias, sino incluso escoramientos hacia la extrema derecha, como este intento de adoctrinamiento en las aulas por parte tanto de UPN como del PSE.
- Su reciente reunión con representantes de la izquierda abertzale tradicional ha servido para normalizar las relaciones. ¿Van a celebrar nuevos encuentros?
- El pasado 30 de abril acordamos mantener contactos periódicamente, y nosotros estamos en esa actitud. Además de proclamar la utilización exclusiva de los cauces políticos tienen que añadir la exigencia a ETA del cese unilateral y definitivo del uso de la violencia. Hasta ahora esa exigencia ha sido relativamente implícita y lo deseable sería que lograran ese final. Con esos mimbres sí se puede dar una colaboración política.
- La secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide, asegura que la izquierda abertzale «hará, una vez más, todo lo que esté en su mano» para estar en las elecciones municipales y forales de 2011.
- La izquierda abertzale tiene derecho a presentarse a las elecciones que quiera, por lo que estamos en contra de las restricciones del Estado español. La evolución que está marcando Batasuna tiene que avanzar y hacer el recorrido completo. No es cuestión de poner condiciones o exigir requisitos.
-Tras el acuerdo con EA, ¿cómo están las negociaciones con los otros socios de Nafarroa Bai para las elecciones de 2011?
- Hemos reeditado con EA unas bases renovadas de un acuerdo ideológico y programático. Aralar tiene palabra de vasco y cumplirá lo firmado. NaBai puede aspirar a ser el próximo año una alternativa de poder en Navarra, y eso lo decimos nosotros, las encuestas, la otra sensibilidad de la izquierda abertzale e incluso UPN. En Navarra es necesario e importante el cambio y tenemos que hacer el esfuerzo necesario para lograrlo. Contamos con la colaboración entusiasta del arco iris de los independientes y las negociaciones con el PNV van bien, con acercamientos importantes aunque no hay un acuerdo cerrado.