Tabakalera se someterá a un redimensionamiento en su funcionamiento y en su proyecto arquitectónico cuyo alcance concretarán de aquí a final de año las tres instituciones impulsoras del proyecto. Así lo decidieron ayer Gobierno Vasco, Diputación Foral y Ayuntamiento de San Sebastián en una reunión extraordinaria celebrada en la antigua fábrica de tabaco y en la que también se decidió trasladar a Arteleku el centro de creación audiovisual de Tabakalera -«el corazón del proyecto»-. El consejo de administración del centro, presidido por el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, deberá ratificar estos acuerdos en una reunión que mantendrá hoy.
En la reunión participaron por el Gobierno Vasco la consejera de Cultura, Blanca Urgell; y el asesor del Departamento, Simón Mesanza, mientras que el propio Olano, y la diputada de Cultura, María Jesús Aranburu, lo hicieron por parte de la institución foral. El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, y el concejal de Cultura, Denis Itxaso, acudieron por el consistorio donostiarra.
La de ayer fue, en palabras del presidente de turno del consejo de administración de Tabakalera, una reunión «muy marcada por las declaraciones que han salido en los medios de comunicación, fundamentalmente del alcalde» que al final transcurrió en «un clima de confianza y lealtad mutuas». El detonante de la convocatoria fueron las declaraciones de Odón Elorza a DV del pasado domingo en las que planteaba la posibilidad de establecer una «moratoria» en el proyecto, dadas las dificultades de afrontar, en plena crisis económica, una inversión de más de setenta millones de euros en la obra.
Y aunque «moratoria» fue un término que no se utilizó durante la reunión -«no lo contemplamos», aseguró Olano-, las instituciones decidieron finalmente darse un plazo de tiempo hasta final de año para concretar «un redimensionamiento» del centro, tanto en su funcionamiento como en su proyecto arquitectónico. Esta revisión a la baja conllevará «una reducción sustancial del presupuesto» que las tres instituciones consideran necesaria en un contexto de crisis económica y caída de los ingresos públicos. En cuanto a las obras, el consejo de administración estudiará hoy si se ejecuta el primer tramo, adjudicado anteayer por un importe de 276.858 euros y un plazo de veinte semanas. Los derribos contemplados en esta primera fase abocarían al cierre del edificio, ya que se quedaría sin luz, según Efe.
«No hemos dicho que se vaya a retrasar, pero en la medida en que nos hemos tomado un tiempo de reflexión, es probable que tenga incidencia en los tiempos», señaló Olano a este periódico al ser preguntado si seguía vigente 2013 como fecha de apertura del Centro Internacional de Cultura Contemporánea. Odón Elorza, por su parte, no quiso entrar en la cuestión de un posible retraso, pero recordó que «San Sebastián opta a lograr la Capitalidad Cultural Europea 2016 y para entonces Tabakalera debe ser una realidad». En lo que sí coincidieron todas las partes es en reiterar su determinación para que el Centro Internacional de Cultura Contemporánea se convierta en una realidad. «Tabakalera es un proyecto de país», resaltó Olano.
El alcalde de San Sebastián se mostró «plenamente satisfecho» por los resultados de la reunión que, a su entender, «da respuesta a buena parte de las cuestiones» que con sus declaraciones puso sobre la mesa. «Hay otras que se plantearán en su momento», añadió. Elorza hizo un llamamiento a no dejarse llevar por los nervios «si el proyecto experimenta un retraso y se llega a una mejor definición».
Destacó que el encuentro sirvió para que «acordemos revisar a fondo el plan de gestión, de forma que no genere un déficit de quince millones al año que recaerían sobre las arcas públicas», así como para estudiar «la adecuación del proyecto arquitectónico a los tiempso de crisis». Elorza explicó que además «debemos analizar bien, bien, bien el programa de contenidos para que sea el más adecuado y cumpla los objetivos centrales del proyecto cultural». Y en este sentido, apuntó la posibilidad de que «se busque algún otro contenido que aporte sinergias importantes» al futuro centro. La consejera de Cultura coincidió en que el encuentro respondía a la necesidad de abordar el asunto «porque el escenario ha cambiado en los últimos tiempos» a causa de la crisis.
Transcurridos casi diez años desde que el propio Elorza planteara la posibilidad de crear un centro de cultura en Tabakalera sin que aún se haya hecho realidad, el alcalde recordó que se trata de «un proyecto muy dífícil» por varios motivos. «No se realiza sobre un edificio nuevo, sino sobre uno preexistente. Además, no tiene que ser elitista, sino interesante para el público en general. Por otra parte, no puede generar duplicidades» con otros centros y entidades que ya existen. Y además -añadió-, no se oculta que obliga a ponernos de acuerdo tres instituciones, cada una con sus puntos de vista y sus limitaciones económicas».
Elorza insistió en que «no hay que ponerse nerviosos, ni organizar escándalos. No pasa nada. La Alhóndiga de Bilbao también ha tardado diez años en hacerse y en Barcelona el plazo medio para la realización de este tipo de proyectos es también ése».
Lógicamente, al hilo de los acontecimientos, la dirección del CICC anunciaba ayer la cancelación de toda la programación de actos previstos para celebrar el inicio de las obras en el edificio, que arrancaba este próximo lunes y concluía el sábado, día 29, con una fiesta abierta al público.