SAN SEBASTIÁN. Bernard Anthony Hopkins (Baltimore, 37 años) es, sin ningún tipo de duda, uno de los grandes de la ACB. Doce temporadas y un currículum intachable le avalan. El ala-pívot, que viajaba ayer a Baltimore, confiesa que ha sido una temporada dura para él, en un nuevo rol, y tiene claro que su intención es seguir jugando. Está feliz en Donostia, aunque es consciente de que esto «es un negocio» y de que parece que no seguirá. También cree que se podía haber sumado algún triunfo más este curso. Palabra de Hop.
– ¿Cuál es su balance de la recién finalizada temporada?
– Creo que para ser el tercer año del club en ACB ha estado bien, aunque creo que podría haber sido una temporada un poco mejor. Hubo cuatro partidos que deberíamos haber ganado, pero es lo que hay, no sirve de mucho hablar de lo que podía haber sido y no fue, de ese partido en casa contra el Valladolid, de los dos contra el Xacobeo, de los dos ante el Manresa... Con tres de esos cinco tendríamos dieciséis victorias. Hay grandes equipos con 17.
– El objetivo de la permanencia se ha cubierto.
– Sí, ésa era nuestra meta, y además hemos ganado dos partidos más que el año pasado. Está conseguida. Pero esos siete partidos que perdimos seguidos... Ha habido momentos duros también.
– ¿Por qué todos tenemos la sensación de que este equipo podría haber dado más de sí?
– Por nuestro comienzo. Llegamos a ir 7-7 y nos quedamos a un partido de la Copa. Las expectativas eran altas en ese momento y creo que fue demasiada presión para algunos. Éramos un equipo nuevo y había jugadores que nunca habían jugado en esta Liga o nunca habían peleado por la Copa. No es fácil.
– Este Lagun Aro pasaba del blanco al negro en cuestión de un partido. ¿Es el equipo más irregular en el que ha jugado?
– Pienso que sí. Opino que era un problema de concentración. Ganábamos un partido y a veces nos relajábamos. Y en esta Liga debes centrarte siempre en seguir ganando partidos. Es increíble ganarle al Barcelona como lo hicimos y después ir a Valladolid y meter 39 puntos. No hay explicación para eso, es imposible explicar por qué pasa eso.
– La irregularidad ha sido un defecto. ¿Cuál ha sido la principal virtud de este Lagun Aro?
– Lo mejor ha sido que en los partidos clave, los de casa de la segunda vuelta, en los que hemos necesitado ganar sí o sí, lo hemos hecho. Pese a haber tenido malos momentos, supimos unirnos, jugar como equipo y ser conscientes de lo que nos jugábamos en esos partidos.
– ¿El mejor momento del curso?
– La victoria contra el Barcelona. Fue un gran momento para el equipo, la ciudad, el club. El Barcelona había perdido cuatro veces en todo el año. Fue un gran partido.
– ¿El peor?
– Para mí, la derrota en Fuenlabrada que nos dejó fuera de la Copa, y la de Valladolid.
– En el aspecto individual, ¿cómo valora su temporada?
– Físicamente me he sentido bien. Quizás ha sido duro para mí porque mi rol ha cambiado, no he jugado tantos minutos como antes, no podía producir tanto, hacer lo que normalmente hacía. He tenido que hacer un papel más defensivo, de equipo. Definitivamente, quisiera haber jugado mejor, el curso pasado lo hice. Jugaba más y los sistemas eran más para el cuatro, para Lou Roe. Este año buscaban más que el balón fuese a Barbour. Es entendible, no hay problema. Ha sido un año difícil pero había que entender qué era lo mejor para el equipo. A todos nos gustaría salir y meter treinta puntos, pero este juego no es sólo meter sino mostrar experiencia, liderazgo y hacer otras cosas en la pista.
– ¿Cuáles son sus planes para el verano?
– Desconectar un par de semanas y empezar con trabajo físico. Nada de baloncesto quizás en un mes. Y después quiero tirar mucho, con un entrenador de tiro. El juego está cambiando respecto a hace seis o siete años. Ahora se juega con cuatro abiertos y un interior. Quiero tirar, de tres, en suspensión... Quiero jugar un año más, pienso que puedo hacerlo, me siento bien, con ganas y me puedo mover.
– Gorka Ramoneda dijo que creía que había jugado su último partido en el GBC. ¿Lo siente así?
– No lo sé. Definitivamente quiero jugar otro año, si el club quiere que siga no es mi decisión. De mí ya saben lo que van a tener, ese jugador que trabaja día a día volverá el año que viene. Ellos deben decidir. He estado muy a gusto y sería bonito acabar mi carrera aquí, pero esto es un negocio y lo entiendo.
– ¿Qué es lo que más le gusta de Donostia?
– Que es como una familia. La gente es muy agradable. He estado feliz aquí y mi familia también, pero repito que esto es un negocio.
– Es un jugador querido por la afición.
– Siento que me respetan, sin duda. Y yo les quiero a ellos. Son clave, para tener un buen equipo necesitas una buena afición. Vinieron seiscientas personas a Valladolid, un domingo por la mañana. No es normal. Les digo que sigan apoyando porque el club está creciendo año a año y va en la buena dirección.