Los sindicatos no se lo han pensado dos veces. Las centrales nacionalistas ELA y LAB, con el respaldo del sindicato de la enseñanza STEE-EILAS, el de transportistas HIRU y también ESK, han convocado una huelga en el sector público del País Vasco para el próximo día 25, el mismo día en el que ya tenían organizado un paro en la enseñanza pública no universitaria vasca.
Las secretarias generales de las federaciones de servicios públicos de ELA, Izaskun Garikano, y de LAB, Arantxa Sarasola, presentaron ayer ante el departamento de Trabajo del Gobierno Vasco en Bilbao el aviso correspondiente.
A su juicio, los recortes plantados por Rodríguez Zapatero, que incluyen una reducción del 5% de los salarios de los funcionarios y su congelación en 2011, van a afectar de manera gravísima a los empleados y a los servicios públicos.
En opinión de las sindicalistas, las medidas adoptadas, más allá del recorte de las retribuciones, están encaminadas a «atacar directamente al ámbito público. Se trata de la estrategia de desmantelación y privatización de lo público».
Los sindicatos denuncian que, de este modo, el poder político se somete una vez más al capital y sus instituciones y se presta a una estrategia que, lejos de ayudar a salir de la crisis, la agrava todavía más.
El fortalecimiento y desarrollo de los servicios públicos, según los sindicatos, la mejora de su cobertura y calidad y la creación de empleo público son el mejor garante para afrontar la crisis y salir de ella.
Los sindicatos llaman a secundar la huelga a los trabajadores del Gobierno Vasco, diputaciones y ayuntamientos y de todas las sociedades y empresas que dependen de ellos, unas 130.000 personas en conjunto. También pidieron a estas instituciones que se desvinculen y hagan frente a las medidas de recortes impuestas por el Gobierno central.
«Huelga prematura»
La respuesta del Gobierno Vasco no se hizo esperar. El Ejecutivo del López consideró «prematura», «desproporcionada», «poco responsable» y «equivocada» la convocatoria ya que «todavía se desconoce qué impacto concreto va a tener la aplicación de dichas medidas en la función pública del País Vasco». Además, añade, «encierra un mensaje poco solidario para con el resto de los trabajadores, que llevan soportando dos años en sus condiciones laborales y salarios las consecuencias de la crisis económica».
El Gobierno de Patxi López cree que los motivos reales de esta convocatoria se explican mejor si «se tienen en cuenta los antecedentes de la convocatoria, realizada precisamente por las mismas centrales que recibieron a este Gobierno con una huelga general fracasada hace un año».
Fuentes del Ejecutivo de Vitoria adelantaron ayer a Efe que la portavoz y consejera de Justicia y Administración Pública, Idoia Mendia, mantendrá en los próximos días una reunión con los sindicatos para analizar la situación.