El desafío es grande pero no por ello imposible. La Universidad del País Vasco (UPV) quiere que «las ideas lleguen a ser un producto». Y, sobre todo, busca que la sociedad perciba que los trabajos de investigación tienen una repercusión directa en el bienestar social.
Éste es el punto de llegada del proyecto Euskampus, con el que la UPV pretende configurar en torno a ella «un polo de referencia internacional». El plan se presentará el próximo día 31 a un examen dentro de la convocatoria del Campus de Excelencia promovido por el Ministerio de Educación en el marco de la Estrategia Universidad 2015. Superar la prueba supondría para la UPV el acceso a ayudas económicas para infraestructuras e investigación, así como entrar en el grupo de cabeza de las universidades del Estado.
Euskampus se presentó ayer en sociedad con la firma de un convenio que rubricaron el rector de la UPV, Iñaki Goirizelaia, el presidente del Donostia International Physics Center (DIPC), Pedro Miguel Etxenike, y el director general de Tecnalia, Joseba Jauregizar. Los tres organismos constituyen lo que el rector denominó «el corazón» de una iniciativa «ambiciosa, de país y de futuro», que busca actuar como «elemento tractor en el proceso de transformación social, económica y cultural» del País Vasco y situarlo «en la vanguardia del conocimiento tecnológico y científico».
Polo de formación
La UPV, DIPC y Tecnalia se han comprometido mediante este convenio, que ha sido avalado por las principales instituciones vascas, a conformar un «polo de formación, investigación, transferencia e innovación de relevancia internacional en torno a la Universidad». En definitiva, según Goirizelaia, se trata de «lanzar una idea que nace en la universidad encaminada al bienestar social y trasladarla a la ciudadanía».
Tras la firma del convenio, Amaia Maseda, vicerrectora de Responsabilidad Social y Proyección Universitaria de la UPV y responsable del proyecto, señaló que para optar a la categoría de campus de excelencia, la Universidad ha presentando como argumentos las áreas en las que más destaca la institución docente. Y estos ámbitos son tres: desarrollo sostenible, energía y cambio climático; los procesos innovadores industriales y de materiales y el envejecimiento saludable. «Todos estos ejes de especialización buscan calidad de vida», aseguró Maseda.
Por su parte, el director general de Tecnalia, Joseba Jauregizar, afirmó que la apuesta por una alianza estratégica especializada en estos tres campos concretos supone un «cambio cualitativo» dado que significa una «integración de la cadena del conocimiento» en la que las fronteras entre la universidad, los centros tecnológicos, las instituciones y la sociedad quedan «difuminadas».