diariovasco.com
Sábado, 26 mayo 2012
sol
Hoy16 / 27||Mañana14 / 21|
más información sobre el tiempo

Más Deportes

Estás en: > > >
«Aquí, en el Annapurna, siempre hay alta tensión»

MONTAÑA

«Aquí, en el Annapurna, siempre hay alta tensión»

El alpinista Javier Pérez, compañero de expedición de Tolo, Carlos y Juanito, narra los peligros de esta montaña

29.04.10 - 02:03 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
El Annapurna está considerado como el ochomil más peligroso y por ello muchos de los alpinistas metidos en la carrera de los ochomiles lo dejan para el final.
Javier Pérez, compañero de expedición de Tolo Calafat, Carlos Pauner y Juanito Oiarzabal, que no pudo subir a la cumbre al haber roto alguno de sus crampones, escribía precisamente esta semana en 'El Heraldo de Aragón' sobre los innumerables peligros del ascenso a la cima del Annapurna. Rescatamos sus palabras.
«Este Annapurna, donde nos encontramos, ya fue ascendido en 1950 por su grupo de potentes escaladores franceses. ¿Por qué entonces, 60 años después, se resiste tanto esta montaña?
La razón hay que buscarla, en que, con el paso de estos 60 años, los glaciares que rodean el Annapurna, han sufrido una transformación atroz. Se han triturado en seracs colgantes (enormes bloques de hielo), y las avalanchas caen un día tras otro. Tanto es así, que el día que llegamos al campo base, cuando me bajaba del helicóptero, el aspecto de la montaña era tan abrumador, quebrado y roto, que pensé que no saldríamos del campo base, salvo en un juego suicida. Con los días, descubrimos que la ruta de escalada busca los puntos débiles.
De este modo, la mayoría de himalayistas envueltos en la carrera de sus 14 cimas de más de 8.000 metros, suelen dejar esta cumbre para el final, dada su peligrosidad. Tanto el aspecto tétrico de la montaña, como su historia reciente, hacen que cuando uno está metido en su escalada, la alta tensión se haga mucho más patente.
Yo lo he notado en mí mismo y en Carlos Pauner. Cuando llegamos el campo 2, que en otra montaña sería una fase de aclimatación relativamente tranquila, en el Annapurna estás con los ojos bien abiertos y escuchando cada sonido para ver si hay que salir de la tiendas rápidamente para intentar esquivar una avalancha.
La primera noche que pasamos en el C2, dormimos con una navaja abierta en lugar seguro, y las botas muy a mano, por si había que rajar la tienda a mitad de noche para ponernos a salvo.
Días después, cuando subimos a 6.600m, la travesía del cono, donde embocan avalanchas del Glaciar de la Hoz, con una barra de seracs de más de 200 metros de espesor colgando de tu cabeza mil metros allí arriba, imponen un severo silencio en el grupo.
Hace dos días, subiendo al C3, rompí uno de mis crampones y mientras intentaba arreglarlo, una avalancha de nieve polvo barrió sin piedad esta zona y me devolvió a ese estado de alta tensión que exige este Annapurna.
Hoy -escribía el martes-, mientras Carlos recorre las últimas rampas desde el C4 hasta la cima, yo me encuentro seguro en el campo base, pero percibo, allí arriba, la enorme tensión del grupo que intenta la cima».
En Tuenti
«Aquí, en el Annapurna, siempre hay alta tensión»

Vista del Annapurna desde el campo II que montó Al Filo. :: AL FILO

buscador

Buscador de deportes
buscar
Videos de deportes
más videos [+]
deportes
Diario Vasco

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.