Nunca imaginó Montxo Armendáriz que la universidad pública de su tierra, la UPNA, le reconocería entre los doctores de su claustro honorífico. Así lo confesó ayer el antiguo profesor de mecánica -sus padres, prudentes, le aconsejaron aprender una profesión antes de dedicarse al cine- al recoger el título. Sin embargo, el creador de 'Tasio', '27 horas', 'Las cartas de Alou', 'Historias del Kronen',' Secretos del Corazón', 'Silencio Roto' u 'Obaba', fue distinguido ayer en Pamplona por su cine sincero, su forma de adentrarse en el alma humana y de contar desde ella la vida.
El cineasta, que ultima el reparto y los paisajes en los que rodará una historia sobre las secuelas de los abusos sexuales en la infancia, aprovechó la distinción para recordar su vocación, sus horas de evasión en las viejas salas de barrio de la Chantrea o las escapadas al festival de San Sebastián, además de a los amigos que le ayudaron desde el principio, como Javier Aguirresarobe o Elías Querejeta, o a los que conoció en el cine, como Juan Diego Boto o Álvaro de Luna, presente ayer en Pamplona junto a otras personalidades cinematográficas. También hizo una mención especial a su compañera sentimental y profesional, Puy Oria.
El escritor y columnista Manuel Vicent ensalzó su figura, y dijo del cine de Armendariz que «transmite una sensación de solidez, de fiabilidad, de la verdad sin trucos. La lucha por ser individuo en medio de la naturaleza y al mismo tiempo ser solidario del paisaje, de la historia, de los sonidos del bosque, del combate de los humillados por sobrevivir con dignidad».
Armendáriz, investido ya con el birrete blanco que distingue a los Honoris Causa en la UPNA, se mostró «profundamente agradecido» y aseguró que «nunca hubiera imaginado una escena como ésta en el guión de mi vida. Nunca se me hubiera ocurrido escribirla. No sé si por falta de imaginación o porque, como suele decirse, a veces la realidad supera a la ficción». También tuvo un recuerdo para Anastasio Ochoa, el carbonero al que conoció en un documental y que modificó el rumbo de su vida después de que recreó su vida en la mítica 'Tasio'.
Poco amigo de entrevistas, apenas ofreció una rueda de prensa para saciar la curiosidad de los medios. En su discurso, sin embargo, no escatimó detalles sobre su trabajo. «En las películas he tratado de crear imágenes e historias que reflejen la realidad de nuestro entorno, algo que no ha sido ni es tarea fácil, porque si algo caracteriza el cine o la televisión que se hace en estos momentos es su creciente utilización como meros productos de consumo», dijo.