La Universidad del País Vasco (UPV/EHU) contará el curso 2010-2011 con 811 nuevos alumnos vascos especiales. De ellos, 206 son de Gipuzkoa. Especiales por su edad, ya que se han matriculado para los exámenes de acceso a las aulas universitarias por ser mayores de 25, de 40 y de 45 años. Ellos también tienen derecho a aprender lo que quizá no pudieron en su momento por falta de tiempo o posibilidades.
Esta vez es el momento. Así lo han considerado, por ejemplo, 578 alumnos mayores de 25 años y menores de 40, el primer tramo de prematriculados, según los datos estadísticos facilitados por el departamento de Acceso Universitario de la Universidad Pública Vasca. Del total, 176 son de Gipuzkoa; 308 de Vizcaya y 94 de Álava.
Son más ellas que ellos, lo que ya es norma universitaria, con mayor presencia femenina que masculina. Son 306 candidatas por 272 candidatos a entrar en la UPV/EHU.
Las carreras elegidas están agrupadas en cinco materias. Agrupados por aspirantes, hay mayoría para Ciencias Sociales y Jurídicas, con 244 optantes. Le sigue el grupo de Artes y Humanidades, con 142 candidatos. En tercer lugar figuran los que quieren estudiar una especialidad de Ciencias de la Salud, 140. El cuarto apartado por demandas es el de Ingeniería y Arquitectura, con 28 peticiones, y en último lugar está Ciencias, con 25 opciones.
Está visto que prima el interés por aprender y licenciarse en carreras de aspecto social y en Derecho, sobre todas las demás, quizás porque son las que más pueden resolver aspectos laborales de este grupo de edad entre los 25 y los 40 años. Las menos, Ciencias, es la que menos interés despierta probablemente por las exigencias de horas de estudio de las que no disponen los candidatos a entrar en esa facultades de la UPV.
Los mayores de 40 años y menores de 45 forman el grupo menos numeroso, 65, de los tres que optan al examen para matricularse en una de las facultades de la UPV.
Los mayores de 45 son todo un ejemplo porque hay matriculados 168 posibles futuros alumnos. Nunca es tarde para estudiar pero hacerlo a partir de estas edades aporta un mérito extraordinario a quien asume esa responsabilidad y deber.
«Pasan más de la mitad»
Julián Aguirre, Director de Acceso Universitario, valora la cifra de esta convocatoria respecto a años anteriores como «habitual: menor que en el curso pasado, en que hubo 619, pero muy similar a los dos anteriores».
Respecto al número de mujeres, superior al de hombres, «va en línea con los que se presentan a la selectividad: 60% mujeres y 40% hombres. Es así por territorios y en toda la comunidad autónoma. Es curioso que ese porcentaje sea mayor en los de más de 45 años. Me imagino que es porque hay más mujeres que no trabajan fuera del hogar y disponen de más tiempo. Deciden entonces que quieran estudiar. Es una suposición, ¿eh?». Podría ser también que hace tres décadas estudiaban los hijos varones y ellas empezaban a trabajar. «Ahora -sonríe Aguirre- sería al revés: ellas estudian y el chico ayuda al padre o se pone a trabajar».
También entre los prematriculados en los tres años anteriores hubo mayoría femenina. Aguirre cree que no todos los que se matriculan para las pruebas de acceso a la UPV serán buenos estudiantes. «Se supone que ponen un interés especial y están muy motivados. No hay datos de seguimiento, pero lo normal sería que les costase más porque se les atasca algún curso o asignatura ya que no pueden dedicarle todo el tiempo que quisieran porque trabajan o tienen menos tiempo que un estudiante joven». Sí tiene datos en cambio de los porcentajes de los que acaban sus carreras, grados a partir de este curso: entre un 35-40% de los que aprueban el acceso a la universidad para mayores de 25 y más años.
Del total de cada examen de acceso no se suele presentar el 25% de los prematriculados, pero las cifras de aprobados que pasan a las aulas de la UPV/EHU supera la mitad de cada convocatoria. Aguirre despliega su panel de datos con orgullo: en 2007 aprobaron el 65%, en 2008, el 52,3% y en 2009, el 53,1%. «Su motivación para estudiar en la Universidad está fuera de toda duda», recalca.
Resulta llamativo que haya una gran mayoría que se decanta por matricularse en el grupo de Ciencias Sociales y Jurídicas, lo que para el Director de Acceso Universitario supone «que las de tipo científico les resulta más difícil. Les asustaría estudiar Física, Matemáticas... en cambio les apetece aprender Derecho, Economía, Historia o Sociología lo ven más accesible. No hay datos estadísticos, pero parece lo más razonable».
Piensa Aguirre que «muchos de estos universitarios mayores se matriculan de estas carreras no sólo para mejorar su nivel intelectual sino también para crecer en su puesto de trabajo. Carecen de un título que, en las instituciones, suele exigirse para aspirar a un ascenso en funcionarios de nivel medio». Recalca que hay muchos que optan a Ciencias de la Salud para aprender Enfermería y Magisterio y poder optar a trabajar en centros hospitalarios o educativos.