«Nuestra firme apuesta por el coche eléctrico simboliza la senda por la que ha de transitar la industria y la manera de llevar nuestra política industrial. Es una oportunidad que no debemos dejar pasar para recuperar la senda del crecimiento y el empleo». Fue el mensaje del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al presentar ayer la Estrategia y Plan de Acción para impulsar el vehículo eléctrico en los próximos dos años ante lo más granado de toda la industria nacional.
Una apuesta de futuro a la que el Ejecutivo dedicará 590 millones de euros y que pretende llevar a las calles un millón de vehículos eléctricos puros e híbridos convencionales para 2014. El Plan de Acción, elaborado por el Gobierno junto a fabricantes de coches, eléctricas, constructoras e ingenierías, así como con los ayuntamientos y los agentes sociales, busca convertir a España en un referente dentro de esta tecnología que, según Zapatero, marcará una nueva etapa energética y económica. En el programa, dijo el presidente, convergen aspectos que marcarán la nueva forma que el Gobierno quiere imprimir a la industria: la renovación de sectores clave de la economía, el apoyo a la I+D+i, la lucha por la sostenibilidad, y la colaboración público-privada.
Zapatero aplaudió a los fabricantes de coches, a los que agradeció que se hayan «portado bien con el país». Eso sí, nada dijo de la solicitada prórroga del Plan 2000E de ayudas a la compra, que está cerca de agotarse.
Sobre el impulso al coche eléctrico, el presidente aseguró que refuerza la apuesta por las energías renovables. Y fue más allá, al afirmar que esta tecnología, que utiliza capacidades del sistema que hoy no se aprovechan (el consumo nocturno de kilowatios), «puede contribuir a abaratar el coste de la energía».
Al tiempo, recordó, hará que España recorte su elevada dependencia energética del petróleo y se coloque en la vanguardia de un movimiento que cobra fuerza en Europa. El programa prevé la futura creación de una nueva tarifa eléctrica, denominada 'supervalle', así como la implantación sin coste alguno de contadores con discriminación horaria para que los propietarios de coches eléctricos puedan disfrutar de ventajas.
La presentación de la estrategia contó con la presencia de la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado; y con los responsables de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia; e Industria, Miguel Sebastián; quien adelantó que todos los partidos han mostrado su total apoyo a la iniciativa. Sebastián remarcó que «hemos logrado la hoja de ruta para el sector, en la que seremos un ejemplo para otros países».
Ayudas
El Plan de Acción 2010-2012 consta de 15 medidas. Entre las más importantes, la subvención para particulares y empresas de hasta el 20% del coste de un coche eléctrico, con un límite de 6.000 euros. Para eso están previstos 240 millones. A este dinero se suman otros 140 millones para 2011 y 2012, que servirán de apoyo a la industrialización y la I+D+i.
El apoyo a la innovación para identificar y analizar tecnologías novedosas, y para la investigación, se llevará 173 millones, mientras que el avance en las tecnologías de sistemas de comunicación para optimizar la carga de los vehículos tendrá a su disposición 35 millones en dos años. Otros dos millones servirán para desarrollar campañas de marketing.
El Gobierno es consciente de que los coches eléctricos son aún caros, por eso pretende que sean las empresas con grandes flotas urbanas y periurbanas las que primero se suban al carro. El presidente de la patronal de fabricantes de coches (Anfac), Francisco García-Sanz, felicitó al Ejecutivo por su «apuesta valiente» y sus «medidas concretas de apoyo», pero aprovechó para recordar a Zapatero que «sin ayudas no habrá coche eléctrico».