El dirigente de la izquierda abertzale Txelui Moreno asegura que estarán presentes en las próximas elecciones y que «el test democrático no lo tenemos que pasar nosotros sino los que impiden que la ciudadanía vote» su propuesta.
- ¿Qué buscan con la internacionalización de su propuesta?
- La izquierda abertzale desde hace tiempo lleva compartiendo con diferentes agentes de la comunidad internacional tanto su voluntad de resolución democrática del conflicto en general como los pasos concretos que está dispuesta a promover para una solución democrática, pacífica, estable y duradera. Por tanto no podemos hablar de una internacionalización de la propuesta sino de un trabajo sincero y profundo para establecer pilares consistentes.
- ¿Cómo pueden ayudar esos agentes a la resolución del llamado 'conflicto vasco'?
- Los agentes internacionales pueden acompañar el proceso, facilitar el mismo y esperamos que en futuro hacer viable su total desarrollo. Y decimos esto sin perder de vista que el principal activo de la resolución del mal llamado conflicto vasco -dado que es el conflicto del Estado español con el pueblo vasco-, se encuentra en la sociedad vasca. Es ella el motor de cambio y sobre la que establecemos la confianza.
- Sin embargo, el Estado español cuenta con los poderes de la UE, EE UU... que han ratificado la ilegalización de Batasuna. ¿Cómo convencerán a las grandes instancias mundiales?
- La propuesta Zutik Euskal Herria cuenta con el reconocimiento sincero de muchos agentes internacionales. Es cierto que el Estado español es muy fuerte a nivel internacional cuando se trata el conflicto desde un punto de vista antiterrorista. Pero es muy débil en el campo de la confrontación política democrática, donde niega derechos civiles y políticos, y cuando se ve en la necesidad de resolver los conflictos por las vías del diálogo y la negociación.
- Un mes después de presentar las conclusiones del debate interno, ¿qué balance hacen?
- Positivo. Ahora estamos consolidando las bases de dicho proceso dando pasos en la activación popular y en la interlocución con diversos agentes de cara a la acumulación de fuerzas. Ésas son las únicas garantías para el desarrollo efectivo del proceso y para conseguir nuestros objetivos políticos.
- ¿La muerte de un policía en París en un tiroteo con ETA aleja la expectativa de un proceso por vías exclusivamente políticas?
- Entendemos que no aleja las expectativas de un proceso por vías exclusivamente políticas y democráticas sino que lo hace más necesario todavía que antes de la aparición del cadáver de Jon Anza y de la muerte del gendarme francés. Hemos de profundizar en la vías de trabajo abiertas.
- ¿Hasta dónde llega el emplazamiento realizado por la izquierda abertzale a ETA?
- Lo único que conocíamos de ETA era su comunicado donde apostaba por un proceso democrático y hacía suya la reflexión de la izquierda abertzale. El proceso democrático es claro; se tiene que dar en ausencia de violencia y sin injerencias externas. Creemos que ETA debería de ratificarse en lo recogido en su comunicado. Además, después de los últimos luctuosos sucesos todos los agentes, especialmente ETA y los gobiernos español y francés, hemos de tomar compromisos claros y concretos.
-La mayoría del resto de partidos ha considerado insuficiente su declaración, ¿cómo lo valoran?
- Lejos de los focos y los micrófonos la clase política y sobre todo la ciudadanía ha sabido valorar en su justa medida la declaración. A la izquierda abertzale también le han parecido insuficientes algunas declaraciones sobre la aparición del cadáver de Jon Anza y no por eso decidimos echar todo al traste. Lo más importante es que el proceso llegue hasta el final.
- ¿Creen que podrán presentarse a las próximas elecciones?
- Las elecciones tienen importancia, pero el debate no buscaba eso, sino dotarnos de una estrategia eficaz que haga insostenible negar la palabra y la decisión a nuestro pueblo. Aun y todo, la izquierda abertzale estará presente en las elecciones. Aunque ese test democrático no lo tenemos que pasar nosotros sino los que impiden que la ciudadanía pueda votar a los independentistas de izquierda.