Jesús y María Lucía ya respiran tranquilos. Su hija Victoria, de 14 años, está con ellos en su domicilio de Zumarraga tras doce días en paradero desconocido. Ha sido un susto con reencuentro familiar al final. La joven ha permanecido casi todo este tiempo en Lérida, desde donde llegaron las noticias sobre su paradero.
Los padres de la chica recibieron la noche del jueves la llamada que tantos días estuvieron esperando. «Estábamos charlando en la cocina y de pronto sonó el móvil. Descolgó otra de mis hijas y habló con dos chicas que le dijeron que Victoria estaba con ellas en Lérida», explicaba ayer el padre, aliviado por el desenlace.
Inmediatamente «cogí el coche y nos pusimos en camino mi hija mayor, su marido y yo. Pero tuvimos tan mala suerte que el vehículo se nos estropeó por el camino y tuvimos que terminar el viaje en tren. Así que no llegamos a Lérida hasta las cuatro menos cuarto de la madrugada».
Jesús encontró allí a su hija «nerviosa, llorando... pero al vernos se nos tiró al cuello».
Según el relato que hacía ayer el padre, Victoria «está embarazada de más de seis meses y tenía miedo». Según explica el progenitor, la menor se fue de casa con «un marroquí de unos cuarenta años de edad».
«Nos ha contado que el día 7 de marzo salió de casa de madrugada y él le dio algo de dinero para que cogiese un autobús para ir a Bilbao. Allí se juntaron y viajaron en coche hasta Lérida. Pero después él desapareció», continúa el relato del padre.
Las chicas que llamaron por teléfono «la encontraron llorando en un parque» y la han tenido en su casa durante todos estos días. «Ella estaba muy asustada y tenía mucho miedo y no quería que me llamasen, aunque finalmente lo hicieron», continúa el padre.
La familia lo ha pasado «muy mal», aunque ahora están «muy contentos». Victoria pasó la primera noche de vuelta a su domicilio «bien, tranquila». Ayer por la mañana acudió al hospital «para que le hiciesen una revisión por su embarazo» del que sus padres no sabían «nada».
A raíz de su desaparición «empezamos a oír algo sobre un posible embarazo y sí, nos dimos cuenta de que últimamente se ponía dos chaquetas y cosas así, pero no imaginábamos que estuviese en estado», explicaba el padre.
«Sus hermanos , felices»
Victoria se fue de su casa de Zumarraga el 7 de marzo. Su familia interpuso una denuncia en la Comisaría de la Ertzaintza y pegó numerosos carteles con su foto por todo el municipio. También los medios de comunicación sirvieron de altavoz en la búsqueda de la joven desaparecida.
Victoria es la tercera de siete hermanos. La mayor tiene 18 años y los pequeños, gemelos, cumplirán dos años el mes que viene. Todos la han recibido con los brazos abiertos. «Sus hermanos están muy felices de tenerla en casa», concluye el padre.