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«Cumplo 25 años en la música y tenía que renovarme»

Mikel Erentxun, Músico y cantante

«Cumplo 25 años en la música y tenía que renovarme»

20.03.10 - 02:27 -
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Dos años después de 'Tres noches en el Victoria Eugenia', Mikel Erentxun tendrá el martes en las tiendas su nuevo CD 'Detalle del miedo', noveno en solitario tras disolver Duncan Dhu. Con novedades de estilo y estética, ha añadido a su nombre el del grupo acompañante: Las Malas Influencias. Un cambio importante en su trayectoria, según explica el músico donostiarra.
- ¿Qué tal ha ido el invierno, ahora que ya caldea?
- Bien, bien. El frío y el hielo han sido un clima perfecto para este nuevo disco, que es muy frío.
- La canción que lo clausura se titula 'Éramos dos hielos'.
- Dos pedazos de hielo, cubitos.
- Pero Ángela, primer título y 'single', parece más cálida.
- Es que el disco empezó muy frío, pero ha acabado templándose.
- ¿De donde surgió ese calor?
- No se... Las cosas van surgiendo, las canciones van saliendo así, las letras se van templando...
- ¿Cómo se explica una ronda promocional sin haber visto el CD?
- Así ha sido, sí. Empezamos la promoción de radios y no tenían el 'single'. Nos ha tocado la transición de un sistema de funcionamiento que se va acabando, un periodo difícil para poder trabajar bien.
- La industria dice que el pirateo mata la música, pero vendió esa tecnología y ahora ningunea el CD desde la promoción.
- Ya, ya. Y al final lo sufrimos todos: lo sufrís vosotros y lo sufro yo cada vez que que tengo que estar con alguien en plan promocional.
- Se llegó a invitar a la Prensa para ver grabar a Duncan Dhu en Londres y ahora se le hurta hasta los CDs promocionales.
- En los tiempos dorados había un despliegue de mandar material, de llevar a todo el mundo por ahí... Y se ha pasado al extremo contrario, cuando en el medio hay mucho que hacer. Por ejemplo: mandar un CD previo de promoción a la Prensa.
- ¿Y Erentxun compra aún CDs, se ha traído alguno de Londres?
- Soy de los pocos que sostienen la industria (risas). En Londres aprovecho para fondo de catálogo, completar discos de Dylan y así. Y me he traído un disco de Love Anthem, buen grupo USA de folk-country.
- Ha decidido matizar el nombre: Mikel Erentxun & Las Malas Influencias.
- Necesitaba cambiar algo porque este es el disco número 19, de una carrera larga e intensa. Cumplo 25 años en la música y tenía que cambiar; sobre todo para no aburrirme, esa es la primera premisa.
- Renovarse o morir.
- El mal de mi generación es que no compra ni escucha música y acaba siendo caricatura de si mismo, hacen siempre el mismo disco.
- ¿No pasó con Duncan Dhu?
- Nosotros supimos cerrar la puerta a tiempo. Y he tratado ahora de hacer lo mismo con mi carrera en solitario, que iba muy bien, tenía ocho discos... Había que dar ya un portazo y cambiar.
- Dice que este es el comienzo de su tercera etapa.
- Tampoco es un cambio radical, pero sí sustancial. No sólo en el contenido, va acompañado también de un cambio en el continente.
- ¿Cuál es ese continente?
- Sobre todo la imagen. Empezando por el cambio de nombre, que no es sólo lo formal sino también un cambio de filosofía: vuelvo a funcionar como un grupo, con una banda con la que llevo ya dos años, con los que me maquetado todo el disco, lo he ido a grabar, me han acompañado de gira...
- ¿Hay un nuevo sonido, más de grupo, de banda, que de solista?
- Eso es, hay un sonido propio, a banda. Y me ha parecido bonito sacar a los músicos de los créditos y ponerlos en el nombre de portada.
- Una portada en la que en vez de Erentxun hay una chimenea londinense con cuervo.
- Ya no salgo en la portada. Un pequeño cambio que si lo juntas con otros hacen un cambio grande. Rutinas y aspectos que han cambiado.
- Lo importante será el cambio de contenido, ¿cómo lo define?
- Ese es el cambio gordo. Definirlo es difícil, pero se aleja del rock más visceral que hacía últimamente. Es mucho más intimista, más de corazón, con mayor contenido poético, no fácil: lento, pausado, canciones de 6-7 minutos con desarrollos instrumentales largos. Un disco difícil para tiempos difíciles.
- ¿Rompe con el mayor esquematismo del pop?
- Para mi es algo nuevo porque vengo, efectivamente, de la cultura pop de canciones de dos minutos y medio, desnudadas hasta la esencia. Me he quitado ese corsé, las canciones han crecido hasta duraciones nuevas para mi. Es un disco muy largo: de doce canciones que duran setenta y pico minutos.
- 'Ángela', la primera conocida, suena al Erentxun de siempre.
- El 'single' no es muy significativo. Desde que empezamos con el disco la compañía discográfica no lo vio claro y hacerlo ha sido una batalla. Cuando estaba casi acabado me pidieron una canción más como 'single', que pudiera sonar en la radio. E hicimos 'Angela', que es la más luminosa y un puente entre pasado y presente. Aunque la versión 'single' tiene dos minutos menos que la del CD, sin la introducción con apoyo de cuerda.
- ¿La idea primera era la de un disco sin cortes entre canciones?
- Es que este CD no es una colección de canciones, como los anteriores, en los que podías quitar una y poner otra. Es una obra única en la que cada canción es una pieza del puzzle. Mi idea original era que fuera seguido, sin cortes, al estilo de los Pink Floyd en los 70.
- 'Detalle del miedo', vaya título para un hombre supuestamente vital como usted. ¿Miedo a qué?
- A muchas cosas. Pero, de entrada, el más inmediato era al riego de hacer un disco así, sentirse al borde del abismo de que la gente no lo entendiera. De ahí el título general, aunque la canción concreta con ese nombre es de amor y habla del miedo a que una situación ideal se pueda tambalear.
- ¿Se nota el cambio en la forma de entonar, de cantar?
- Hay que apreciarlo, pero está cantado de otra manera, con voz menos afectada y casi susurrada, soltando mucho más aire, en zonas más graves, cantando muy abajo.
- Siempre ha tenido algún disco de cabecera, ¿en qué clave son hoy esas influencias?
- Esta vez, mis discos de cabecera han sido Wilco, Ryan Adams o Ray LaMontagne. Había una intención muy americana, pero al grabarlo en Londres ha tomado tono inglés, un punto 'beatle', con los arreglos de cuerda y metales. Aunque el CD es más country setentero, 'lo fi', Van Morrison...
- El vídeo clip 'Angela' parece casi una promoción de Candem Town.
- En principio se iba a centrar en la grabación de estudio, pero nos pedían pagar por los músicos. Y salió algo muy sencillo, de calle, sin presupuesto para más. Está hecho con una cámara de 150 euros. Y las chicas que salen son espontáneas, casi todas españolas.
- Los textos son, efectivamente, fríos: 'Halcones', 'La indiferencia', 'Pidiendo pista', 'El último hombre en el mundo', 'Déjalo así', 'Éramos dos hielos'...
- Es un disco bastante duro, con excepciones. Hay varios cortes con letras más duras de las que yo he escrito habitualmente. Tiene un contenido literario duro, escrito una vez más con Jesús María Cormán, que lleva el peso literario.
- Ha dicho que el CD no tendrá ventas cuantiosas, ¿poca fe en su capacidad comercial?
- Es un gran disco y su función es la de ser el principio de algo. Pero no es fácil para vender, requiere escuchas reposadas y estamos en plena época de usar y tirar. Y el gusto de este país (listas de ventas, Premio de la Música...) no coincide con el mío. A ver si se vende, o al menos, que se escuche.
- Está en la directiva de la SGAE.
- Somos los malos de la película, pero no hay buenos ni malos, tenemos mala prensa. Ambos defendemos nuestros derechos: los creadores y la gente. Pero los malos de verdad son las compañías de teléfonos, que se forran, y nadie se mete con ellas. Son quienes deberían solucionar este problema.
- Expira el contrato con Warner y dice que su próximo disco será más radical.
- Entro en otra época. Digo adiós a un pasado. Los conciertos serán distintos, apoyados en el disco, con mayoría de baladas, para escuchar, no para cantar ni saltar. Con 45 años no puedes seguir cantando 'Esos ojos negros', estoy trabajando para seguir haciendo música y vivir de esto con 60 años. Antes quería ser Mick Jagger y ahora quiero ser Leonard Cohen.
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«Cumplo 25 años en la música y tenía que renovarme»

Mikel Erentxun, en la imagen fotografiado junto al río en Donostia, afronta un cambio no radical pero si sustancial con este nuevo trabajo que lanzará el martes. :: ARIZMENDI

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