La izquierda abertzale dio ayer un paso inédito ante el crimen de París, aunque lo equiparó a la muerte de Jon Anza y lo atribuyó a un «encuentro fortuito» entre miembros de ETA y policías franceses. Por primera vez, emplazó a ETA a «tomar compromisos claros y concretos» ante su apuesta por impulsar «un proceso democrático en ausencia total de violencia», pero en su comunicado, eludió condenas expresas al último asesinato: Muestra el «pesar» por los «graves hechos acaecidos» y «lamenta la muerte» del agente.
El esperado pronunciamiento de la izquierda abertzale, requerido por la mayoría de los partidos vascos a lo largo de la jornada de ayer, no llegó hasta las siete y media de la tarde. En él, realiza un emplazamiento «especialmente a los Estados español y francés y a la organización armada vasca Euskadi Ta Askatasuna» a «tomar compromisos claros y concretos» respecto a su propuesta. Y señala, expresamente, que ETA «debería ratificarse» en la posición «favorable» al proceso que mostró en su comunicado del pasado 17 de enero. Entonces, la organización terrorista «hacía suyas las palabras» de la izquierda abertzale y decía que «nuestra mayor fuerza es la lucha política», aunque al mismo tiempo descartaba tregua alguna porque, según su argumentación, «un alto el fuego no tiene como consecuencia un proceso democrático».
La izquierda abertzale se aferra sin embargo al proceso que su base social respaldó, tras una reflexión interna, el pasado mes de febrero y que concluyó con un documento de conclusiones denominado 'Zutik Euskal Herria'. En él, la izquierda abertzale reafirmó su apuesta por la declaración de Alsasua, es decir, su «compromiso con el uso de vías y medios exclusivamente políticos y democráticos».
La nota hecha pública ayer redunda en el mismo sentido y asegura que «ahora más que nunca hemos de consolidar el proceso democrático puesto en marcha tras el debate», una iniciativa «basada en la activación popular y la acumulación de fuerzas» que, según recuerda, debe llevarse adelante «en ausencia de todo tipo de violencia».
La izquierda abertzale alude en su comunicado tanto a «los graves hechos acaecidos en Dammarie-les-Lys» como a «la aparición del cuerpo del militante vasco Jon Anza», y enmarca ambos «en una realidad de conflicto político» cuyo final, según dice, constituye su «prioridad». En este sentido, hace un llamamiento al resto de partidos a «actuar con responsabilidad en la búsqueda de una acción política común» que conduzca al final de «un conflicto, que no debe alargarse más en el tiempo». Una situación, añade, que con asesinatos como el de París sólo genera más «incertidumbre y frustración en la sociedad de Euskal Herria».
«Encuentro fortuito»
En su texto, la izquierda abertzale se detiene brevemente también a analizar tanto el tiroteo de París como la muerte de Jon Anza. Respecto al primero, hace referencia a la versión difundida por la Policía y señala que se trató de «un encuentro fortuito entre miembros de ETA y policías franceses». A pesar de ello -insiste-, pese a que no se trató de un atentado premeditado, «no hay que restarle gravedad».
Sobre la aparición del cuerpo de Jon Anza en la morgue del hospital de Toulouse, diez meses después de su desaparición, la izquierda abertzale asegura que «hay manifiestas sospechas que inducen a situarlo en un caso de guerra sucia».
Tras esta declaración, hoy llegarán con toda probabilidad las reacciones de los partidos políticos, que valorarán si las palabras de la izquierda abertzale otorgan más o menos credibilidad a su proyecto. Faltará entonces la respuesta que pueda dar ETA.