Aralar percibe avances en la identificación de los problemas en NaBai y confía en que en un plazo máximo de quince días el acercamiento entre las distintas formaciones de la coalición quede consolidado «tanto en los aspectos ideológicos, como en los pragmáticos y de funcionamiento», según detalló ayer en San Sebastián el vicecoordinador, Jon Abril.
Si el cumplimiento de estos requisitos supone reeditar la entente en Navarra está por ver. Las conversaciones continúan -que no es poco- entre la propia Aralar, EA, PNV y Batzarre después del distanciamiento y el cruce de mensajes en tono crítico entre los dos primeros que en las últimas semanas parecían reprocharse mutuamente la responsabilidad de una hipotética ruptura. El plazo para determinar cuál podría ser el futuro de NaBai en Navarra queda por tanto prorrogado porque los cuatro partidos que integran la alianza tratan todavía de reconducir la situación. Y es que cumplido ayer el plazo que había fijado Aralar para superar los problemas internos en el seno de la coalición -«nos pareció conveniente y necesario fijar una fecha como referencia para conocer la disposición de los demás partidos», señaló Abril- la incógnita sigue en el aire. Si acaso que la formación de Zabaleta cree hechos sus deberes y ahora se mantiene a la espera de saber cuál es la postura de sus socios.
La formación de izquierda aber-tzale es el miembro de NaBai con mayor peso electoral y ha tomado la iniciativa para marcar determinadas razones que considera imprescindibles. En Aralar no quieren ser ni pesimistas ni optimistas. «Nosotros ya hemos hecho todo el recorrido que considerábamos necesario», señalan fuentes del partido en Navarra. El objetivo último de Aralar, según detalló su coordinador en Navarra, Txentxo Jiménez, es que «el espacio político abertzale, de izquierdas y progresista, sea la primera o una de las primeras fuerzas políticas en la comunidad foral con una oferta electoral digna, sensata y responsable».
Veinte reuniones
Por de pronto, detallan desde Aralar, su disposición al debate y al acuerdo ha sido pleno. Se han mantenido veinte reuniones bilaterales con los demás partidos de la coalición en los que se han buscado diagnósticos conjuntos de los problemas y de las solucionas necesarias, «aunque no se haya obtenido el éxito necesario». Así, y tras indicar que Aralar ha aportado tres documentos sobre principios políticos, programa de intervención y modelo organizativo para ser debatidos, Jiménez desveló que «la receptividad ha sido desigual y algunas actitudes se han escudado en el inmovilismo».