Parecía inevitable. Si el desplome de los ingresos provocan un aumento del endeudamiento y un rápido deterioro del Presupuesto corriente, las agencias de calificación llaman a la puerta y recuerdan que algo no va del todo bien. Consecuencia: te bajan la nota. Es lo que ayer hizo la agencia Moody's, que, pese a mantenerle a la Diputación de Gipuzkoa la máxima calificación, ha decido cambiar la perspectiva de estable a negativa. El territorio no es una excepción. Tanto el Gobierno Vasco como Vizcaya han recibido la misma respuesta.
Moody's es, junto a Fitch y Standard & Poor's , una de las tres entidades más importantes que ponen nota a la solvencia de las emisiones de deuda de los diferentes países o administraciones. Hasta la llegada de la crisis, tanto el Gobierno Vasco como las diputaciones prácticamente esperaban con la puerta abierta a los analistas de las agencias de calificación, conscientes de que sus resultados financieros les aseguraban prácticamente la máxima nota. Sin embargo, la llegada de la recesión ha provocado que el pulso de las administraciones vascas se acelere nada más oír el timbre de los analistas. Sin ir más lejos, Standard & Poor's rebajaba ayer ligeramente la nota global del riesgo del sistema bancario español. En el caso del Gobierno español, la visita de los analistas provoca bastante más que un ligero temblor de piernas.
Tras un año de caída brutal de ingresos, lo que ha llevado tanto al Ejecutivo autónomo como a las diputaciones vascas a recurrir a la deuda para cuadrar sus cuentas y mantener las inversiones, la rebaja de la calificación financiera parecía ineludible. Así, Moody's Investors Service cambió ayer de estable a negativa la perspectiva para el rating Aaa -la máxima calificación- del País Vasco y de las diputación forales de Vizcaya y de Gipuzkoa «como consecuencia del rápido deterioro previsto del presupuesto corriente y de los indicadores de deuda en 2009-2010». En otras palabras, Moody's aconseja a las tres administraciones que adopten medidas para generar ingresos y bajar su endeudamiento.
Presupuesto con desequilibrio
Pese al susto, la agencia mantiene la máxima nota a las tres administraciones, ya que siguen presentando «un elevado grado de autonomía fiscal sobre una amplia variedad de tributos». Aun así, Moody's lanza tanto al Gobierno Vasco, como a Gipuzkoa y Vizcaya serias advertencias. «Las medidas de hoy reflejan los desequilibrios que muestran los presupuestos iniciales de 2010 de las tres administraciones, y sus consecuencias para la evolución de sus respectivos déficit y niveles de endeudamiento a medio plazo», explica Marisol Blázquez, analista de Moody's.
Pero no todos son rapapolvos. En el caso concreto de la Diputación guipuzcoana, Moody's subraya que sigue presentando «una situación financiera satisfactoria, con niveles positivos de ahorro bruto corriente y ratios de endeudamiento moderados previstos para 2009». «No obstante -añade-, su presupuesto corriente se ha visto sometido a una mayor presión, lo que probablemente provocará un deterioro de su ahorro corriente, un empeoramiento del déficit financiero y un incremento del endeudamiento en 2010».
La analista de Moody's recuerda que el presupuesto de la Diputación de Gipuzkoa para 2010 «refleja un déficit de alrededor de 125 millones de euros, o el 3,2% de sus ingresos corrientes (19% si se descuentan los impuestos recaudados y redistribuidos), lo que dará lugar a un rápido incremento de los niveles de deuda directa de la Diputación hasta aproximadamente el 50% de los ingresos corrientes en 2010 frente al 21% de 2008, sin incluir los impuestos recaudados y redistribuidos)».
Moody's ya avisa que si el Gobierno Vasco y las diputaciones no quieren más sustos deberán hacer frente a los desequilibrios presupuestarios actuales.