Auditz Akular tendrá más viviendas de las previstas, unas 200 que se sumarán a la promoción residencial de 3.000. Las reuniones sobre el futuro inmediato de las grandes operaciones urbanísticas de la ciudad son cada vez más constantes. Al intento de desbloquear San Bartolomé se suma también el que fuera proyecto estrella de la vivienda protegida, Auditz Akular. La iniciativa prevé la construcción de 3.000 pisos de los que 2.500 pertenecen a algún tipo de modalidad de vivienda protegida, pero la crisis inmobiliaria ha atacado la operación cómo ha ocurrido con otras. Y las cinco grandes promotoras privadas que están implicadas son reticentes a iniciar las obras en esta zona que es el ensanche del barrio de Altza.
El gobierno municipal ha barajado diferentes opciones que permitan sacar adelante Auditz Akular, aunque la que ha prosperado es la que plantea incluir doscientas viviendas más que se repartirían entre libre y protegida en la misma proporción, 75% de VPO y 25% libres. Según fuentes municipales, este incremento no exigiría volver a tramitar modificaciones de planeamiento, ya que se incluiría en la Revisión del Plan General que tendrá su aprobación definitiva el próximo junio.
El concejal de Urbanismo, Jorge Letamendía, ha repetido en numerosas ocasiones su voluntad de sacar adelante este proyecto, aunque es sabedor de las dificultades que entraña que los privados no vayan de la mano del Ayuntamiento. La operación podría incluir también al Gobierno Vasco, que entraría para ocuparse de algunas viviendas protegidas. Los mil primeros pisos que vayan a edificarse van a estar a cargo de las instituciones públicas, pero aunque la construcción de los inmuebles no podrá empezar antes de dos años en el mejor de los supuestos, lo cierto es que las cargas de urbanización son muy importantes y que es necesario que también los promotores privados comprometan sus aportaciones para este capítulo.
El incremento del número de viviendas no es la única hipótesis que se ha barajado por parte de políticos y técnicos para que Auditz Akular salga adelante. Sin embargo, es la única que tiene visos de salir adelante.
El nuevo Txomin es también parte de las reuniones que tratan de desbloquear operaciones urbanísticas que, antes de la crisis, estaban garantizadas. En este caso, se va a optar por la vía expropiatoria ante la falta de acuerdo con los propietarios de los terrenos.
Está pendiente también otra zona en la que se puede edificar, en este caso con menores dificultades: se trata de la zona situada frente a las torres de Errotaburu. En este caso se trata de unas cien viviendas de nueva construcción.