A perro flaco, todo son pulgas. La flamante Eibar-Vitoria (AP-1) languidece con poco tráfico no sólo porque sea de pago, sino porque además no hay quien la encuentre. Sí, parece difícil que una infraestructura de 46 kilómetros de largo y que ha costado a los guipuzcoanos 700 millones de euros esté oculta, pero es así.
De Gipuzkoa hacia el sur no hay problema. Las señales indican perfectamente la ruta. En sentido contrario, la cuestión cambia. Si el conductor sale de Vitoria y quiere acceder a la AP-1, lo más probable es que acabe en Etxegarate con un gran complejo de culpabilidad. «¿Qué habré hecho mal?» se pregunta cuando remonta el puerto de la N-I cabreado entre la camionada que precisamente quería evitar. Menos mal que el enfado se alivia cuando comenta el despiste con otras personas y descubre que no se trata de tal descuido, sino que nadie encuentra las señales que deberían indicar dónde está el enlace con la Eibar-Vitoria, sencillamente por que no existen.
Si el conductor procede de más al sur, de la meseta, el problema es el mismo. Las señales en dirección a la muga le llevan a la AP-68 y AP-8, o bien hacia la N-I. La Eibar-Vitoria sigue oculta.
Menos ingresos
El problema no es baladí. La Diputación de Gipuzkoa necesita incrementar los tráficos en una autopista que ha sido pagada en base a préstamos multimillonarios. Una cosa es que los conductores elijan la N-I frente a la AP-1, pero otra muy distinta que una parte de los potenciales usuarios de la autopista no la usen por la deficiencia de la señalización en Álava.
En el estudio sobre la tarificación de las carreteras de Gipuzkoa realizado por Leber para las Juntas se apunta directamente a esta disfunción. El documento señala que por cada cuatro tráilers que circulan por la AP-1 en dirección sur, sólo uno lo hace en sentido norte. Es decir, los otros tres utilizan la N-I para acceder a la frontera, cuando lo normal es que hubieran optado por usado la misma carretera que al ir hacia el sur. El estudio indica que esta situación viene propiciada por la excelente señalización de la AP-8 y AP-1 en dirección Irun-meseta, frente a la menor efectividad de la misma en sentido contrario.
Estos datos han sido corroborados por un informe elaborado por la Diputación de Álava. El estudio analiza las intensidades de tráfico. Los meses de verano y navidad, épocas en los que se incrementa el tráfico de paso, se constata que en dirección norte se registra aproximadamente la mitad de vehículos que en sentido sur. Es decir, que el 50% de los vehículos que viajaron desde la frontera hacia el sur por la AP-1 desaparece de esta autopista en el viaje de regreso.
Así, por ejemplo, en julio se contabilizaron 9.126 vehículos en sentido Vitoria, mientras que en dirección Irun fueron 3.451; en agosto, hacia el sur se registraron 7.669, en tanto que hacia la muga 4.427. En diciembre, en dirección a Vitoria pasaron 5.189 vehículos, frente a 3.536 hacia Francia.
El informe alavés concluye que el flujo de vehículos es «claramente asimétrico. Resulta evidente que el tráfico es correctamente canalizado en sentido norte-sur, pero el de retorno prácticamente en su totalidad evita esta ruta».
Por tanto, se recomienda una reforma en la señalización para guiar al conductor por la vía de uso preferente, la autopista AP-1, en las rutas Burgos-Donostia.
La Diputación alavesa ha realizado algunas modificaciones en los paneles de información desde la apertura de la autopista, en mayo de 2009. De aquí al verano, prevé intensificar los cambios.
Entre las mejoras se encuentra añadir las indicaciones oportunas en Vitoria. Actualmente, no existe referencia alguna en las salidas hacia la N-622 y la N-240, los dos viales de conexión con la AP-1.
También se propone eliminar la indicación de 'Francia' en cualquier otra ruta distinta de la Eibar-Vitoria. Desaparecerán especialmente las referencias existentes en la AP-1 (Burgos-Armiñón). Estas dirigen el tráfico hacia la AP-68 y luego a la AP-8, un rodeo absurdo cuando se dispone de la Eibar-Vitoria.
El informe sugiere incentivar el uso de la AP-1 frente a la N-I. Con este fin, se eliminará la referencia E-5 y E-80 asociadas a la N-I, dado que estas rutas internacionales deben ser atribuidas a la AP-1.
Además, se indica la pertinencia de indicar 'Donostia-San Sebastián' a través de la AP-1, añadiendo la consiguiente advertencia de vía de peaje. Se sugiere darle mayor relevancia y visibilidad a esta opción sobre la ruta a través de la N-I.
Nueva conexión
El problema de la deficiente conexión de la Eibar-Vitoria con la ruta internacional de Madrid hacia la frontera no se limita a la escasa señalización.
El problema es más grave. En los estudios encargados por las dos diputaciones se subraya que no existe una conexión clara entre la N-I y la AP-1. El tráfico que viene desde Madrid debe desviarse por la N-622 (autovía de Altube) para luego tomar la AP-1. La confusión está servida para todo aquel conductor esporádico. Lo mismo ocurre si se opta por la opción de Miñano.
La Diputación alavesa prevé enlazar la N-I y la AP-1 en Echávarri Viña, pero la obra no se ejecutará hasta dentro de algunos años. Por tanto, a corto plazo se impone una mejora en la señalización.