Fomento de San Sebastián reunió ayer en la capital donostiarra a más de 50 agentes públicos y privados, con objeto de analizar las oportunidades de negocio en el ámbito de las llamadas tecnologías 'asistivas' o asistenciales y sentar las bases para la creación de un Clúster que permita consolidar un sector económico que emerge con fuerza. El sector de las tecnologías asistenciales se perfila como uno de los impulsores de la economía, dado el potencial de crecimiento que tiene en el progresivo envejecimiento de la población y sus necesidades, uno de sus principales campos de actuación.
Las tecnologías 'asistivas' se definen como todos aquellos equipos o servicios dirigidos a compensar las limitaciones funcionales, facilitar una vida independiente y potenciar que las personas mayores o discapacitadas puedan alcanzar su máximo potencial. El desarrollo de estos equipos y servicios requiere de importantes cotas de inversión e investigación, así como de un tejido empresarial sólido y competitivo que haga llegar los avances tecnológicos a la ciudadanía.
Es en este punto donde Fomento de San Sebastián, como sociedad del Ayuntamiento encargada del desarrollo económico sostenible, considera que la creación de un Cluster de Tecnologías Asistivas permitirá generar entornos favorables para las empresas que les ayuden a desarrollarse, a mejorar su innovación, a trabajar en red y les apoye en su actividad diaria. «Se trata fundamentalmente de convertir el conocimiento y la I+D+i en producto interior bruto (PIB), apostando por sectores específicos, a través del trabajo en común, la colaboración y la cooperación público-privada». Así lo expuso Euken Sesé, gerente de Fomento de San Sebastián.
Una de las claves del éxito es conseguir aglutinar y concienciar a todos los agentes implicados. En el caso de las tecnologías asistenciales parece que la iniciativa de crear un Clúster ha suscitado gran interés, como quedó de manifiesto en la importante presencia en la reunión de ayer. Además del Ayuntamiento y la Diputación, la presencia de centros tecnológicos y de investigación vascos, así como de entidades, asociaciones y empresas fue muy destacable, y congregó a los más importantes agentes guipuzcoanos en materia asistencial.
Asimismo, en la reunión se analizaron las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades para el futuro de estas tecnologías. Entre las fortalezas se citaron la red de hospitales, residencias y centros de asistencia de alta calidad; la buena disposición de los agentes que operan en el sector a cooperar con otras instituciones; una tercera edad con alto nivel adquisitivo; la red de parques tecnológicos con empresas innovadoras, y el sistema público institucional de ayuda financiera y apoyo al sector.
Como debilidades se señalaron la falta de protagonismo de las tecnologías 'asistivas' en las agendas estratégicas de las administraciones públicas; la falta de tradición en su uso y prescripción por parte de compañías de seguros y personal sociosanitario; el reducido número de empresas operando en el sector, algunas con bajo contenido tecnológico, y la asunción por la sociedad de que la adquisición de tecnologías asistenciales debe realizarse con financiación pública.